Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 1 de mayo de 2018


Dispondremos del tiempo que nos queda



dispondremos   del tiempo    que nos queda
habrá lugar    para sonar     palabras
los ojos en la luz      la piel muy cerca
será la lentitud    mientras te marchas

haremos de tu imagen     que ya siempre
el roce de un temblor     que no se apaga
tendremos    en las manos    cada vez
estrellas      que navegan     atrapadas

ausencia    ya se fue      de su tristeza
recuerdo      se quedó      sin que su lágrima
no hay nada     que no sea     que nosotros
no hay nada     que no dure     la distancia

camino      hacia tus ojos     cada día
y luego allí dejar       y luego              nada


ÍNDICE de la Antología de la poesía en español (siglos XVI-XVII)


Sigue el ÍNDICE de la Antología de la poesía en español (siglos XVI-XVII) que va a aparecer en Clásicos Hispánicos.

Recuerdo que la Antología tiene dos parte, primero la historia de la poesía durante los llamados o el llamado Siglo de Oro, luego el recorrido textual, en donde me he atenido a la introducción y, por lo general, he mantenido el orden cronológicos (por fecha de nacimiento), con pequeños ajustes.
Al cabo, he buscado ilustraciones, pocas, flores de mi último viaje a Mongolia interior, cuyo es el panorama que abre esta entrada.


ÍNDICE

I. Introducción. La evolución de la poesía (siglos XV-XVII):

Generalidades
La evolución de la poesía a lo largo del siglo XVI.
Perduración de la lírica medieval de cancioneros
El petrarquismo
La lírica culta.
El manierismo. Teoría y preceptiva.
Imitatio y final de siglo.
Cantar la poesía.
Cancioneros y romanceros.
Canciones para una nueva época
El avispero poético del siglo xvii

Bibliografía selecta
Esta edición

II Textos

1. Poesía de cancioneros

2. Garcilaso y la poesía petrarquista
Cristóbal de Castillejo
Juan Hurtado de Mendoza
Juan Boscán
Garcilaso de la Vega
Francisco Sá de Miranda
Diego Hurtado de Mendoza
Sebastián de Horozco
Gutierre de Cetina
Hernando de Acuña
Gregorio Silvestre
Jorge de Montemayor
Diego Ramírez Pagán
Francisco de Terrazas
Francisco de Figueroa
Eugenio de Salazar
Francisco de la Torre
Gil Polo

3. Manierismo y fin de siglo
Fray Luis de León
Baltasar del Alcázar
Alonso de Ercilla
Juan López de Úbeda
Femando de Herrera
Francisco de Aldana
Bartolomé Cairasco de Figueroa 
Pedro Laynez 
Pedro de Padilla
Francisco Pacheco
San Juan de la Cruz
Juan de la Cueva
López Maldonado
Miguel de Cervantes
Poesía erótica y Melchor de la Serna
Lomas Cantoral
Luis Barahona de Soto
Rodrigo Caro  
Juan López de Úbeda
Vicente Espinel  
Francisco Agustín de Tárrega
Gabriel Lobo Lasso de la Vega
Francisco de Medrano  

Poesía anónima y lírica tradicional

4. El siglo XVII
Luis Carrillo y Sotomayor Baena,
Lupercio Leonardo de Argensola  
Cristóbal de Mesa
Luis de Góngora 
Lope de Vega
Antonio Mira de Amescua
Juan de Salinas
Bartolomé Leonardo de Argensola
Conde de Salinas  
Agustín de Tejada Páez
Juan de Arguijo
Andrés Antonio Hurtado de Mendoza 
Fernández de Andrada
Luis Martín de la Plaza
Pedro de Espinosa  
Francisco López de Zárate
Francisco de Quevedo
Conde de Villamediana
Francisco de Rioja
Juan de Jáuregui  
Pedro Soto de Rojas
Luiis de Ulloa y Pereira
Baltasar E. Medinilla
Esteban Manuel de Villegas
Antonio de Paredes,
Bernardino de Rebolledo
Miguel J. De Colodrero de Villalobos
Martín Miguel Navarro y Moncayo
Anastasio Pantaleón de Ribera  
Gabriel Bocángel
Salvador Jacinto Polo de Medina
Antonio de Solís y Rivadeneyra
Gabriel Álvarez de Toledo
Francisco de Trillo y Figueroa
Jose de Valdivielso
José Tafalla Negret
Sor Juana Inés de la Cruz

Romanceros


Textos complementarios
Textos críticos
Comentario de texto (por Pablo Jauralde)


Procedencia de los textos
Índice de primeros versos













lunes, 30 de abril de 2018

La transición


parece      cada vez          que hay    más basura

animalitos sueltos               y en manada

no me explico     por qué se ensucia todo

los jueces       y el pepé         todos engañan



las cosas que más duelen       se repiten

el tiempo     volverá       como si nada

funciona mal la historia      tantos postres

postre de zoilo             crema catalana



la gente         se organiza de otro modo

adolescentes jubilados        trazan

fronteras      con banderas y canciones

soria    que lleva     escoltas en canarias



no tiene por qué ser la historia     simple

dice Munir             la transición se acaba

jueves, 26 de abril de 2018

De las cocinas naturales

Nadie hace mejor las berenjenas que los chinos
La ventolera de cocina, cocineros y demás se ha ido acrecentando, quizá por eso me resisto a seguir mi inclinación natural a trajinar con manjares y recetas; pienso que la hora de mayor audiencia en casi todas las TV se trata de manera sistemáticamente frívola. Casi mejor, habida cuenta de la degradación de "Informe semanal", que tiene pretensiones de ¿sería?  Pero, ¿qué es lo que no ha venido degradándose sistemáticamente en nuestro entorno? Con la habilidad, además, de que nadie se percate –eso es la diplomacia del sistema capitalista o neoliberal, como se quiera llamar– y varios millones de españoles no acusen la degradación de la cultura, la sanidad, la información correcta, la educación, el sistema judicial, el sistema de urbanización, el incremento salvaje de las grandes compañías (agua, luz....) etc. Lugares hay en donde sí se ve, todavía, algún tipo de lucha: lo hay en el nuevo periodismo libre –creo que merced a los artilugios informáticos; lo hay muy tímidamente en alguna cadena de TV, obligado es citar la sexta, obligado es citar la marea blanca; quizá lo que hacen ayuntamientos como el de Palma (¡cables de alta tensión enterrados!, zonas urbanas acotadas....), el de Madrid (aunque sigue subiendo el IBI de modo incontrolado), no conozco muy bien el de Barcelona, etc. pero posiblemente están intentando poner coto a la mercantilización absoluta, que nos ha traído el gobierno del PP, el gobierno de los ricos para los ricos y caiga quien caiga. 



En ese contexto, cocina, Bustamente-Bisbal (¿cuándo van a dejar de entregarles cinco minutos en cada "Corazón" de TVE), confección, bailes folklóricos, etc. son la golosina para mantener entretenidas a las gentes.


Digo todo esto a costa de la cocina, en donde he andado de aquí para allá durante los últimos tiempos; primero por una cuestión relacionada con la cocina china, de enorme calidad y variedad cuando es buena –como la española y otras–, que está alcanzando en Madrid un cierto grado de excelencia, sobre todo porque mantiene y fomenta lo que siempre, dicen, fue característica suya. No es cosa a estas alturas de entrar en más detalles, incluyendo el rosario de excelentes comedores chinos en Madrid capital, a uno de los cuales (el restaurante Sichuan) pertenecen las fotos de esta entradita.


Lo otro es por la reverencia continua a modos de cocinar que eligen lo que está lejos y sabe regular frente a lo que está cerca y era, cuando se hacía bien, el curso del producto natural, vendido en el mercado, cocinado fresco y servido en la mesa cada día. Dicho sea en el tiempo de las almadrabas, las naranjas y los espárragos, cuando se avecinan (¡oh gloria!) los gazpachos. De ese cariz las pastas o los zumos, verbo y gracia. Frente a las pastas industriales y los zumos de no se sabe qué exactamente, ofrezco –lo hice ayer– el plato vegetariano con guisantes guisados (pimientos, cebolla, puerro, zanahoria....) y luego pasados por la sartén en la que se ha  batido un huevo, que servirá de base a ese plato. Entre nosotros se prefería esa base –la del huevo, a veces discretamente enharinado– para lo que luego se presentaba a modo de coca o pizza, que tenía sus lugares (la costa mediterránea).
No me digan que no me ha servido la canción con mandil para atacar a la mercantilización e industrialización de la vida natural. Anduve el año pasado en países como Finlandia, en pleno verano, en donde tomarse un tomate o una ensalada era un imposible, y en donde vendían las frutas por unidades (una naranja, un euro).
Que esto se quede así.

La nueva antología de la poesía española de los siglos XVI-XVII


Clásicos Hispánicos va a publicar uno de sus números atrasados, el 43, que lleva ese título, en el que se ha cambiado lo de "poesía del siglo de Oro" por el más neutro que indica los siglos. Ha sido un proceso largo y algo complicado. Todavía Carlos Fernández estará imaginando su cubierta, que prometo avanzar; pero la edición está por fin terminada. Lo que sigue es la nota sobre "esta edición" que preceden al texto, en el que se cuenta la historia de la edición –daré a conocer también el índice detallado– y algunas cosas más.



Esta edición

Toda antología sacrifica tanto como selecciona. En este caso ha sido mayor el sacrificio que la selección, pues se trataba de hacer realmente accesible nuestro tesoro poético clásico a un público lector medio. Téngase en cuenta que no se ha podido dar cabida a todos los grandes poemas —en el sentido de «extensos»— de la época (églogas de Garcilaso, epístolas de Aldana, grandes creaciones de Góngora, toda la poesía épica...).
Obviamente, he intentado seleccionar los mejores textos, aunque no siempre existen ediciones actuales a las que acudir, de modo que, a veces, muchas, he leído y cotejado fuentes originales. Tanto en uno como en otro caso, he modernizado los textos según criterios convencionales de las ediciones al uso, es decir, sin dañar su estructura fonológica. Por lo general, me he servido de los sistemas de puntuación de las ediciones modernas más fiables, pues no parece este el lugar para enmiendas e innovaciones de mayor calado, aunque la puntuación es el aspecto en el que más he intervenido. En muchos casos, ofrecemos textos que están siendo objeto de largos y sesudos estudios de crítica textual o de interpretación filológica.
Para la ordenación del conjunto se ha seguido la parte I de esta antología, es decir, la teoría histórica, pero en cada apartado se ha procedido a una ordenación cronológica generacional, por año de nacimiento, con pequeñas enmiendas para no desbaratar la propia historia. Por ejemplo, hemos colocado a Carrillo y Sotomayor al comienzo del periodo barroco —pues todavía seguimos llorando su temprana muerte—, cuando Góngora ni siquiera había dado a conocer las Soledades y el Polifemo. Tales enmiendas son mínimas e imperceptibles.
Tanto las notas al prólogo como la bibliografía han sufrido constantes procesos de simplificación y allanamiento, para hacer accesible estos tesoros poéticos a mayor público, sin el erizamiento erudito. Semejante criterio ha presidido la anotación de los textos, en donde no suele faltar una indicación sobre su forma métrica, la recuperación de léxicos y alusiones históricas y una breve impresión de conjunto que permita abordar el poema con un mínimo sentido histórico. Este proceso de simplificación jamás ha ido contra la pureza del texto ni la calidad de la lectura: creo que son cosas compatibles.
El origen de esta antología fue otra que Espasa Calpe me encargó para su colección Austral, en donde durante los últimos años se editaba y reeditaba; tengo conciencia de más de veinte ediciones, pero que hace un par de años no renové y retiré de la editorial, en donde, entre otras razones, los derechos eran algo así como del 3% y “no los podían subir”, es decir, una cantidad ridícula que no compensaba –nunca lo compensó– el trabajo que comportaba, sobre todo ahora que quería renovar la edición, ajustar todo, añadir y suprimir, etc. Eso es lo que he hecho en la que ahora edito.
Muchas cosas se han cambiado, y otras muchas se han ajustado; son nuevas por ejemplo las entradas a Sa de Miranda, Jorge de Montemayor, Gil polo, Pedro Padilla, Melchor de la Serna, Ramirez Pagán, los poetas de finales del siglo XVII, etc.  Unas treinta entradas nuevas. He intervenido en prácticamente todas; en bastantes casos para incorporar los textos de Clásicos Hispánicos ––de los que más me fío–, de manera que los textos de Garcilaso son los de Ruffinatto y Maria Roso; los de Cervantes, son los establecidos por José Luis Fernández de la Torre; los de Cairasco (que es entrada nueva también) son los de García Linares, cuya edición está por salir en Clásicos Hispánicos, y así sucesivamente. En otros casos he seguido el dicterio de los mejore editores, de manera que sigo a A. Carreira en el  caso de Góngora, a Rejano en el de fray Luis de León, etc. Cuando faltaba la guía, en casos como el de Villamediana o el propio Lope (muchas veces voy a J.M. Blecua, pero es edición de impresos), he acudido a fuentes originales, que he tratado con cautela, ese es el caso, digamos, de Sa de Miranda o Lomas Cantoral, entre otros.

La vieja edición de Austral llevaba un apéndice, que hice con Mercedes Sánchez, mi querida y antigua discípula, apéndice que también he reconvertido como final, para que no se pierdan aquellos textos que ayudaban a entender el panorama y tampoco el cariño y afecto que siento por Mercedes. Y ello me sirve para traer a esta nota no solo el nombre de mi antigua discípula, que ahora y desde hace mucho trabaja en la RAE, es decir,  sino también el del grupo de alumnos que hace años trabajaban e investigaban conmigo en la Biblioteca Nacional de España, en donde realizábamos muchas, muchas tareas filológicas, y que andarán dispersos, idos como están a los cuatro esquinas del mundo (canción de Moustaky), porque la universidad española –mafia y decadencia– fue incapaz de retenerlos, prefirió en muchas ocasiones envenenar su camino: Luis Peinador, Pedro Rojo, Delia Gavela, Mercedes Sánchez, Elena Varela, Enrique Jerez, Pablo Moíño, Marta Ortiz,  Diana Eguía, Juan Escourido, Víctor Sierra, Jose Calvo, Paula Pérez,  Ana Garriga, María Salgado, Jose Calvo, David Castillo, Tibi…. Y así hasta más de una treintena. Es a ellos a quien dedico esta nueva antología.

Madrid, primavera (que no acaba por entrar) de 2018



Ilustro con dos libros recientes de CH, con la vieja portada de Espasa y con fotos de la última travesía por el Retiro, señoreado por los "árboles del amor".









P. J. P.