He ido recogiendo las flores que miran al mar; casi siempre en las
dunas, cuando no han sido destruidas por carreteras y edificios, que a su vez
lentamente van destruyendo todo, incluso las playas, que son los centros de la
codicia, pero que necesitan de las dunas y de su entorno para mantenerse como arenales y playas.
En el sitio en donde
me refugio durante largas temporadas existen todavía playas semivírgenes en
donde es fácil recorrer las dunas y fijarse en su explosión floral cuando llega el verano, y particularmente en las colonias que se suceden desde mayo a
setiembre hasta que empieza la zona de zarzas y brezales.
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| claveles marinos |
Por un lado son difíciles de discernir, de individualizar, aun con
el Font Quer en ristre (tanto el Diccionario como en su obra mayor), al que
habría que dar color (no sé si existe una edición con los dibujos coloreados,
yo no la he encontrado). Por otro lado, sin embargo, a poco que uno se
familiarice se da cuenta de que las familias de flores silvestres son primas hermanas de
las más conocidas o cultivadas, de modo que es fácil hablar en términos silvestres
de lirios, juncos claveles, campanillas, rosas, linos.... que es lo que mejor
se aprecia en las ilustraciones que acompañan, entre las que me gustaría
comentar la curiosa avanzadilla de esas colonias de claveles silvestres
marinos, que dan unos pasos en los arenales de las playas: contraste bien
peculiar de flor que mira el sol, tiene los pies de arena y huele a mar.

Tiene la entrada una coda (en la siguiente entrada, para que quepa) con la planta llamada Stevia,
desconocida por ejemplo en los repertorios actuales, pero que ha dado nombre a
varios productos edulcorantes (como el de la foto, francés), con un ligero
sabor anisado al fondo. También la he visto en publicidad de artículos de lujo.
Me he encontrado la planta en un conocido vivero madrileño (¨Los peñotes”) y,
naturalmente, la he adquirido –era muy barata– y voy a plantarla. Espero que no
sea invasora. Por lo pronto no está en el repertorio de Font Quer (hay un “esteve”
portugués en la referencia a las jaras, podría ser) y no hay ni asomo floral.
La Steve no mirará al mar, me temo.