Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Desaparece CNN + noticias. Me hago eco de protestas

Me ha llegado este correo, es envío masivo, que no sé si sabré incorporar a mi "blog", y que denuncia la desaparición de un canal de noticias que, aunque no era perfecto, cumplía una misión informativa, cada vez más deteriorada, precisamente aquella que se puede defender con la recuperación de los procedimientos artesanales,  a partir de las personas, los rincones, el tiempo, etc. que cada uno vive, es decir, una de las razones para mantener vivos y abiertos lugares como  los "cuadernos de pantalla".


La información viene de:

https://secure.avaaz.org/es/tv_en_espana/?vl

Esta semana está previsto el cierre del canal de 24 horas de noticias CNN+ y, con él, uno de los escasos espacios informativos de calidad en la televisión de nuestro país.

El golpe de gracia llega con la renuncia del grupo Prisa a su derecho de mantener un canal de TV en abierto, tras su fusión con el imperio mediático controlado por el magnate y primer ministro italiano, Berlusconi , y la reciente entrada en Prisa de un poderoso fondo inversor y de especulación estadounidense. Los nuevos directivos ya han anunciado que el hueco que deja CNN+ será ocupado por un canal dedicado exclusivamente al 'reality show' Gran Hermano.

La pérdida de espacios informativos y de debate serios, y la proliferación de programas dominados por el morbo, el sectarismo y la controversia sensacionalista, amenazan nuestra cultura democrática . Miles de ciudadanos ya se están movilizando. Unamos ahora nuestras voces a las suyas en defensa de unos medios de comunicación plurales y responsables en España. Firma la petición ahora y la entregaremos a directivos clave del Grupo Prisa esta misma semana:
Acuciado por las deudas y bajo la sombra de una pésima gestión económica, el grupo PRISA cedió hace un año su licencia de TV en abierto a Telecinco, de Mediaset, y ahora se ha apresurado a deshacerse de CNN+, tras once años durante los cuales el canal de noticias ha venido desempeñando un papel crucial como instrumento informativo y de análisis crítico para un número importante de ciudadanos.

Más allá de la funesta desaparición de CNN+, lo que de verdad está en juego es el acceso de los ciudadanos a una información veraz, plural y de calidad, base de un ejercicio responsable y democrático de nuestros derechos y obligaciones.

Las experiencias de Italia (con Berlusconi en control de más del 80% de los canales de noticias del país) y de los Estados Unidos (en los que la gigantesca red de TV por cable Fox News está dando alas a las voces radicales ultraconservadoras del Tea Party), nos sirven de aviso contra la consolidación de modelos mediáticos en los que los beneficios económicos cortoplacistas y los discursos populistas y, a menudo, anti-democráticos, dominan una significativa parte del medio televisivo.

Con el cierre de CNN+, y la expansión del modelo impulsado por la Telecinco de Berlusconi, el panorama de la televisión en España comienza a ser muy preocupante. Enviemos ahora un mensaje contundente a los dirigentes del grupo PRISA para que demuestren un compromiso firme y claro en apoyo de una televisión seria y progresista al servicio de los ciudadanos. Únete a esta acción ahora: haz clic a continuación y reenvía este email a todos tus conocidos:


Con determinación,

Luis, Maria Paz, Paula y todo el equipo de Avaaz.


miércoles, 15 de diciembre de 2010

La batalla de la información y la defensa de los BLOGS o cuadernos

Poco a poco se han ido abriendo varios frentes relacionados con la información que recibimos, cómo la recibimos, cómo graduamos su incidencia, de qué manera escondemos o difundimos esa información.... La cuestión no solo se ha ido diversificando desde sus orígenes, sino que la diversificación (periódicos, revista, radio, tv, internet, comunicación....) ha ido acompañada de una liberación de la información, no en los grandes medios enumerados o ya existentes, sino en los nuevos, en los minoritarios, que no se han visto –por ahora y en la mayoría de los casos– sometidos al control directo, por ejemplo, del capital o de cualquiera de los poderosos consorcios económicos o culturales que, normalmente, sí que controlan la información global.
Sabemos lo que nos dicen, lo entendemos por cómo nos lo dicen, graduamos y asimilamos la información por cómo se nos la hace llegar... y así ha sido siempre. Ese lamentable estado de cosas, curiosamente, ha calado en la gente común, ha ido paulatinamente afectando a los sistemas de comunicación habituales y generando una sanísima desconfianza, que se respira ya por todos lados y que consiste en poner en tela de juicio telediarios, informaciones periodísticas, estados de opinión sobre temas generales, etc. Cualquier noticia de alcance nacional o general que venga canalizada y tratada a través del circuito ancestral de la información merecerá nuestra desconfianza. ¿Quién sabe lo que habrá de verdad detrás del dopaje de Marta Domínguez? ¿Quién dilucidará el complicado juego político que termina por vomitar en la ciudadanía las causas de la huelga de controladores y su manipulación? Sobremanera contribuyen a esta desconfianza los sermones archisabidos que periódicos nacionales, tves estatales y, sobre todo, portavoces políticos emiten machaconamente siempre con la misma cantilena. Uno se sorprende ya desechando leer las noticias más difundidas (Sahara, Haití, papeles de la diplomacia americana, descenso de los abortos, subida de precios de la gasolina....) en cualquiera de esos medios: sé de sobra, mucho antes de leerlo, lo que va a opinar El País, el ABC, El Mundo, las noticias de la Cuatro... Y como lo sé, no hace falta que lo lea o escuche para averiguarlo; y si no me queda más remedio, leo o escucho, para desechar el 90% de la información por sesgada o inútil y completar la que o me ha venido por otros canales o me sirve para hacerme una composición de lugar más fiel.
Una composición de lugar más fiel puede proceder de canales conocidos por mí, sencillos, de los que sé su origen y modo de funcionamiento: la revista sin subvención, la pequeña reunión asamblearia de afectados, el que mantiene un blog o un canal de información no contaminada.... Ese estallido de grupos y gentes que abandonan el barco tradicional de la información controlada y buscan esta otra, un circuito corto en donde a la información no le ha dado tiempo a distorsionarse ni a manipularse. Ayer leí en un blog de un amigo italiano los sucesos de Roma, la protesta de los estudiantes: la información era infinitamente mejor que la de la Prensa; la prensa añadía muchísimo más material de análisis y opinión, saco en donde, precisamente, alguien estaba inoculando "su" modo de interpretar el hartazgo italiano. 
Puede haber, por supuesto, sesgo, mala voluntad, engaño, etc. en estos miles –millones– de casos de información menuda; pero la diferencia es que ahora sí que podemos controlar uno a uno su origen, su calidad, sus modos de proceder, su difusión; y que eso es lo que solemos hacer: seleccionar de entre la marea informativa aquel lugar que conocemos, aquella persona que pensamos que sabe o conoce o ha visto y que genera en nosotros razonables dosis de confianza. La mejor noticia sobre lo que está pasando en Haití proviene de personas que en estos momentos está trabajando allí –oenegés por ejemplo– y que mantienen comunicación directa y sencilla con nosotros o con personas de las que nos fiamos y que nos informan. La mejor información sobre la huelga de controladores proviene de lo que nos han contado los pasajeros, primero, y de lo que nos puedan contar protagonistas quizá no directamente implicados en el asunto. Y así sucesivamente.
Desde luego, claro, ya sé que todo ello puede ser, a su vez, manipulable y graduable, y que en estos momentos la batalla se extiende y profundiza para que hasta estos medios de difusión –el teléfono, internet, los nuevos medios de comunicación....– no puedan operar en libertad (como en el caso de China y su premio nóbel). Y es inquietante que las herramientas del proceso pertenezcan a compañías gigantescas que trabajan y se enriquecen en la sombra. En la batalla andamos. Wikileaks de por medio.
Yo sé, en el mientras tanto, que la mejor información sobre el lugar en donde trabajo y las gentes con las que allí convivo no está en la aburrida reiteración de asuntos de las juntas de facultad, ni en las interesadas reuniones de departamento o en las directrices que se amontonan en papeles inútiles de las juntas de gobierno. Está en los cuadernos de pantalla de mis alumnos y de algunos de mis colegas.
Y en consecuencia intento mantener lo más limpio posible este humilde canal de información, informando plenamente sobre aquello que pueda ser mi competencia –por ejemplo, poesía actual en castellano– y tanteando la opinión sobre todos aquellos aspectos que, lejos de nuestra competencia –sistemas de información– nos afectan profundamente.
Las cinco mil personas que lo han consultado durante las últimas cuatro semanas podrán acudir a leerlo con esa confianza, en tanto que yo correspondo haciendo lo mismo con otros muchos, en los que confío. Esa red puede fortalecerse y puede ser cada vez más difícil de destruir.