Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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viernes, 4 de febrero de 2011

El Cancionero, de Sebastián de Horozco


José J. Labrador Herráiz, Ralph A. DiFranco y Ramón Morillo-Velarde Pérez acaban de publicar el Cancionero de Sebastián de Horozco, maravilla de la poesía artesanal del siglo XVI, en la que el lector se divertirá, sin duda, disfrutando los versos añejos saturados de refranes, acertijos, chocarrerías, etc. que siguieron haciendo su camino al mismo tiempo que Garcilaso y los suyos suspiraban de amor. A veces hasta nos parece el Cancionero un diccionario poético de insultos populares. Todo rebrotará enseguida en la vena más rica de Góngora y sus epígonos; mejor dicho, todo volverá a mezclarse a partir de 1580, cuando los poetas vuelvan su mirada a la exquisita vulgaridad de la condición humana. Comentario más sesudo haremos en otros lugares, vaya por ahora el anuncio, con el consejo de su lectura en esta noticia breve.

Tarea impagable y fecunda la de Labrador y DiFranco.

 

Y he aquí una muestra típica, en dos coplas reales:

EL AUCTOR A UNAS MONJAS SUS DEVOTAS

Las que estáis en religión
muy castas y continentes,
suplicos que, con perdón,
me soltéis una qüestión
que se me viene a las mientes,
porque no soy adivino
ni alcanço vuestros primores,
y es que, pues creçe contino,
¿qué hazéis del vellocino
de las partes inferiores?

Porque si no lo cortáis,
respondedme dónde os llega,
pero si le desmontáis
dezidme si deseáis
aquello que se os deniega;
y si vuestro corazón,
remirando aquella alhaja
siente que aquel boquerón
no estava allí sin razón
ni fue para ençerrar paja.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Poéticas del neocapitalismo





25 nov 2010 12h
Germán Labrador Méndez
OH, NO, OTRA VEZ ESAS VOCES
Los poetas underground de la transición española en el fin del estado del bienestar. Poéticas del neocapitalismo, sociedad civil y memoria democrática.



Hace unos días, muy pocos, María Fernández, la profesora que enseña conmigo las clases de Poesía española actual en la UAM, nos trajo a Germán Labrador, recién ido a Princeton, para que compartiera opiniones con nuestros alumnos, que siguen las clases de María con más que interés. El aula donde nos habló estaba llena y los comentarios se prolongaron hasta las tres de la tarde.


Probablemente no haga justicia si resumo las tres horas, pues Germán Labrador –a quien conozco desde sus colaboraciones en la Revista de Erudición y Crítica– es expositor vehemente, ameno, que no niega entrar por los caminos que se van abriendo ni en las preguntas que le hacen, de manera que el público le sigue –se lleva al público– con la fuerza de la exposición convencida. Y eso que el tema era complejo y el signo de la exposición invitaba a cambiar los modos de pensar lo que es poesía actual, según se concibe en programas académicos, cánones y demás.


De manera que solo me referiré a un aspecto, que hubiera sido impertinencia traer a colación entonces, ya que la base sobre la que la exposición se desarrollaba daba por cierto que la poesía “oficial”, a partir –más o menos– de la muerte de Franco, mediado los años setenta del siglo que se fue, se había encarrilado por cauces que se alejaban cada vez más de la realidad que se estaba transformando; y que esa realidad, sin embargo, había quedado dramáticamente aludida, expresada, creada, y también cercenada, en una parcela: la de la poesía marginal, maldita, comprometida, anarco... Hace poco dábamos como poeta español actual, en este mismo cuaderno, a Leopoldo María Panero, el prototipo de poeta maldito (¡con medio centenar de publicaciones!), engullido por el sistema, sin duda. En la exposición Labrador trajo a colación nombres, revistas (Star, Ajo Blanco), sucesos, libros (Escatófago).... incluso algún poema (el tremendo soneto de Fernando Merlo “A sus venas”): recordó la Crónica de una generación crucificada, de Xaime Noguerol y, cuando recibió las preguntas del auditorio, definió aun más la poética de los sesenta y lo que debería de ser la poética actual, habida cuenta de la trayectoria que expuso, con algunas propuestas radicales, por ejemplo la de que la mejor poesía se encuentra ahora en el RAP o la desvaloración de obras, corrientes, autores... por su escasa o nula implicación histórica –en sentido amplio–, social –en sentido más concreto–; por su creación de objetos artísticos que ni cuestionan ni remiten al mundo real, al lugar de los verdaderos conflictos. Lo que desde el título parece señalarse con “poéticas del neocapitalismo”.


Sin embargo, sin embargo, el razonamiento y la exposición no tuvo en cuenta el fundamento esencial de que todo hecho artístico –todo objeto literario– traduce y enseña con su propio lenguaje –y no le queda otro remedio– las circunstancias históricas de su gestación, aun cuando quiera explícitamente negarlas (esa es una circunstancia) o aunque decida apoyarse en ellas de modo directo e inequívoco.


Excelente el encuentro, aunque no debería ser yo quien lo dijera. Excelente la labor de María. Habrá que continuarlos. Ya le sugerí a Germán Labrador que acudiera el año próximo para ampliar su actividad.