Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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martes, 19 de julio de 2011

432 escalones


432 escalones
Los he contado, son los que hay desde el final de la playa de Zaráuz hasta que el camino de cemento y madera se convierte en solo cuesta y enfila, arriba de la montaña, la cumbre de una loma que está ocupada por un camping: en las fotos ese loma es un promontorio desde el que se domina toda la costa, pricipalmente la playa y el viejo embarcadero de mineral, ahora reconstruido. El viajero ha subido y bajado esos 432 escalones un par de veces para bajar a la ciudad, elegante y limpia, sí, pero excesivamente pulida, sin más gracia que la que recibe de su grandioso escenario natural.

El camino que sale del camping


El temporal en el cielo


Los escalones en su fase final, como cuesta


lunes, 18 de julio de 2011

Zaráuz

   
Tiene Zaráuz un mar enloquecido
que no consiente que hablen las gaviotas,
un mar verdusco, hostil, desordenado,
que barre las arenas y las borra.
   Temporal del cantábrico se llama,
flor de la espuma y de los vientos rosa.
Han acudido todos para verlo.
Paraguas. Quince grados a la sombra.
   –La semana pasada nos bañamos,
una tarde de sol maravillosa.
Para agosto quizá venga mejor.
–Chocolate con churros
                                 –Coca cola.
   Hay que mirar a todos los que pasan.
Fíjate cómo viste esa señora.