Déjame que te diga que te quiero
con las pocas palabras que nos quedan,
ya sé que se gastaron hace mucho
y no dicen ni saben lo que llevan;
el cauce del amor está cegado,
pero es al cabo el río que nos lleva
hacia un lugar que nos cobija siempre
cuando ya todo lo demás se cierra,
cuando el cansancio viene y la fatiga,
y el vacío y la nada nos rodean,
solo tú, solo tú puedes entonces
recoger con tu imagen la tristeza.
Ya no quiero buscar entre más versos.
Estas son las palabras que me quedan.