Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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miércoles, 22 de junio de 2011

Gafas, gafas, gafas....


Uno de mis –excelentes– colaboradores, David López del Castillo, me ajusta datos de mi conferencia del otro día en la Biblioteca Nacional, con indicaciones preciosas, que paso a comunicar y a integrar en el corpus, ya notable, de la historia y vicisitudes de las gafas:  
"....leyendo la Historia de la lectura de Alberto Manguel (Madrid: Alianza, 1998, pp. 327-8), he dado con una información que te puede interesar: ...el 23 de febrero de 1306, desde el púlpito de la iglesia de Santa María Novella de Florencia, Giordano de Rivalto, de Pisa, predicó un sermón en el que recordaba a sus feligreses que la invención de los lentes... había cumplido ya veinte años...
La primera representación conocida de unas gafas se halla en un retrato de 1352 del cardenal Hugo de Saint Cher, en Provenza, Pintado por Tomaso da Modena".
Y bibliografía: Redi, Lettere sopra la invenzione degli occhiali di nazo (Florencia, 1648), que se puede leer on line en http://it.wikisource.org/wiki/Lettera_intorno_all%E2%80%99invenzione_degli_occhiali, aunque en versión o edición, veo, de finales del siglo xvi, y él era científico y poeta en la corte de los Médicis.  
Por otro lado, y ahora ya no recuerdo quién me suministró esa información, es muy conocido el retrato de Jan Van Eyck, h. 1391-1441) de 1436, de uno de los cuadros de un retablo, hoy en Brujas, cuyo detalle abre esta nota.


Autorretrato, Chardin
Muy cerca andamos de los orígenes no representados, de los reales, si tenemos en cuenta a los historiadores: Most historians believe monks or craftsmen in Pisa (or perhaps Venice), Italy produced the first form of eyeglasses around 1285-1289.  The magnifying lenses for reading were set into bone, metal, or leather mountings, shaped like two small magnifying glasses with the handles riveted together to form an inverted "V" shape that could be balanced on the Bridge of the nose.
The first specific mention of eyeglasses is in a 1289 Italian manuscript written by a member of the di Popozo family.  The author wrote, "I am so debilitated by age that without the glasses known as spectacles, I would no longer be able to read or write."
In 1306, Giordano da Rivalto - a monk in Pisa, Italy - remarked in a sermon, "it is not yet twenty years since the art of making spectacles, one of the most useful arts on earth, was discovered. I myself have seen and conversed with the man who made them first."  But the name of the inventor was never mentioned.  Rivalto coined the word occhiali (eyeglasses) and its use began to spread throughout Italy and Europe. (De http://www.eyetopics.com/articles/41/1/The-History-of-Eyeglasses.html

La vuelta al sermón de Giordano da Rivalto cierra la nota, que voy a engalanar con varias muestras más de representaciones de gafotas muy conocidas, como la dama del cuadro de Murillo. Y hemos ido dejando mientras tanto los autorretratos de Chardín (tan reciente en Madrid) y de Goya, que ya es mucho seguir en el tiempo.


Tomaso da Modena: Cardenal Hugo de San Cher



sábado, 5 de marzo de 2011

Chardin y la intimidad que vuelve a casa



La exposición de Chardin (1699-1779) en el Prado se puede disfrutar también a través de una visita virtual en esta dirección:
Que se puede completar con algunas direcciones más, las que prolongan el placer de visitar el museo o adelantan lo que se puede seleccionar para visitarlo
Quería dar noticia de esa exposición sencilla, recoleta, bien montada, de un pintor que los propios franceses tienen por "menor", y que para los que estamos más habituados al esplendor del barroco y a cierta aparatosidad de nuestro clasicismo, muestra claramente la retracción hacia el sujeto cartesiano, hacia el reducto de la intimidad –pensante, creadora, histórica....–, la vuelta al contexto inmediato, que permite observar la sencillez de un jarrón –frente a los suntuosos floreros de arellano–, la frugalidad de la mesa casera –frente a los bodegones de Van der Hamen– o la extremada sencillez de las escenas cotidianas.

No me resisto a ilustrar, una vez más, con un ejemplo quevedesco. Uno de los cuadros muestra a un adolescente jugando a la Perinola o jugando la Perinola, una especie de peonza que al dejar se moverse señala "pon", "quita", etc. El juego se ha perdido definitivamente entre bakugas y pokemos japoneses; pero al comienzo de la década de los treinta (1632) dio título al último libelo satírico que Francisco de Quevedo difundió –manuscrito–, contra el Para todos de Pérez de Montalbán, y que provocó una encendida polémica literaria.


Con el cuaderno de tomar las notas
chardin me lleva recorriendo salas:
muebles, vituallas, utensilios, frutas,
muchas escenas de final de caza.

Y cuando asoman personajes nuevos
una luz suave y dulce los retrata,
gentes que asoman por allí un momento:
sentada ves tomando te a una dama;

lo más frecuente son haceres simples,
cosas que ocurren sin que notes nada:
un muchacho jugando perinola.
La intimidad por fin se vuelve a casa.

Y unos instantes el pincel sostuvo
luz, que en el  lienzo se quedó posada.