Sabido
es que al hacerse las maletas
se
quedan las camisas arrugadas.
Nos
decía moíño hace ya tiempo
que
nada importa y que lo mismo daba.
Mas
moíño vestía unos veinte años
y
estatuto otorgaba de töallas
a
camisas, chaquetes y otra ropa,
que
con mochila sin hacer viajaba.
Si
arrugas de la ropa se repiten
en
la piel de las manos y la cara,
puede
ser que convenga que a la ropa
un
repaso le demos con la plancha.
A
estas alturas puede ser que todo
carezca
de interés y de importancia.