Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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martes, 8 de febrero de 2011

"Con sus brazos abiertos el invierno...."

Con sus brazos abiertos el invierno
espera que su frágil luz resista
la invasión de la niebla cegadora
cuando la tarde al avanzar se inclina

hacia el azul cansado que perfuma
el aire, traza sombras, se retira;
y un rumor infantil las calles deja
abandonadas, tristes y tranquilas.

Es el invierno inevitablemente
el que borra la luz,  el que la olvida,
el que quiebra las viejas ramas secas,
las que dejó el otoño en su huida.

Invierno vuelve, como siempre, vuelve.
Y llegará el silencio hasta la orilla.

sábado, 5 de febrero de 2011

Más sáficos invernales: "Sobre una letra canturreada viene...."

sobre una letra    canturreada    viene
vuelve un recuerdo     indefinido    vago
que enciende todo lo que roza     y luego
queda en el aire    sin saber    flotando,

si fue recuerdo     lo que vino así
o si deseo     que    quizá    nos trajo
o la esperanza de llegar    a ver
alguna vez    lo que nos ha ocultado

esta manera de vivir      deprisa
que mira     solo     lo que va de paso
y que más tarde       cuando sea tarde
querrá saber    lo que se fue     al pasado

y escribo versos    que lo cuentan    todo
lejos se va    lo que me dijo el canto

miércoles, 22 de diciembre de 2010

"Ensaya con los sáficos, en sáficos...."



ensaya con los sáficos      en sáficos
a ver si     de ese modo      te apaciguas
vences   la ventolera del invierno
–sin que  arrase  propósitos decentes–

y añades   mansedumbre   a tu conducta
escuchando a Bartok por las mañanas
o releyendo    nuevamente    a algún
sesudo pensador      envejecido

que no aguantó     el encontronazo irreme
diable de ser     pensar    sentir     vivir
al mismo tiempo    todo       y que por eso
se me vino     a babear versos llorones

buscando    el sonsonete de los pájaros
o algo así         inútil   francamente inútil