Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

Mostrando entradas con la etiqueta Vicente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vicente. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2011

Paseos con un joven filósofo: las partidas de ajedrez


Eso fue ayer, después de ver Tokyo Blues –a mi modo de ver excesivamente sentimental y esteticista, pero correcta, y con una cinta musical estupenda, los Beatles al fondo, además del encanto de Kiko Mizuhara– quedé con un joven filósofo, que no sé si puedo sacar a pasear al blog, o sea que le pondré un nombre de pila por ahora: Vicente. Y tomándonos un helado en Siena, el de plátano y yogur con amarena, yo solo de yogur, nos encaminamos al Retiro. Necesitaba él decirme algunas cosas y me venía de perlas a mí para que me aclarara otras de campo ajeno, en las que, con mucha frecuencia entro, a veces con la sensación de que ignoro cosas que debería de saber, particularmente toda aquella teoría sobre el arte y la artesanía. Como había llovido, el Retiro respiraba primavera, humedad y parejas de sábado, que había que sortear cuidadosamente para que pudieran cumplir con la ternura y la pasión. La luz de tarde, como pocas veces he visto, dulce y limpia.
Kiko Mizuhara
Le agradecí a Vicente que abriera charlas sobre las tres o cuatro cosas que me habían inquietado: ¿Es verdad que cuando una cuestión pasa a discutirse o plantearse sin posibilidad de contrastarla con la realidad, hemos atravesado la frontera que va de la Física –por ejemplo– a la Filosofía? ¿Cuáles son los textos más fiables en estos momentos de W. Benjamin, los traducidos a partir de su plenitud de pensamiento, si es que eso existe? ¿Por qué dejé de leer a B. Russell?.... Con semejantes andanadas, que además se enracimaban enseguida con otras muchas –no existe la literatura, lo malo son los planteamiento que ya se sitúan en perspectiva equivocada, magnitudes y fronteras, de Deleuze a Spinoza....– y entre árboles conocidos (estos son tilos, con estas florecillas te preparas una tila; no había visto el cartel de la morera; catalpas, fíjate qué hojas; una plazoleta de mimosas, con hojas dormidas ya; mira, el roble de las penas....) la conversación se fue deshilvanando como la vida misma. Dos horas más tarde, de noche y buscando ya la salida, mientras él me explicaba esos quiebros finales en los sonetos de Garcilaso que tanto le sorprendían, volví a comentar mi historieta del ajedrez, la que aprendí de un antiguo alumno canadiense –cuando era profesor en Ottawa–, aficionado a ese juego, con quien entablé la primera partida una tarde hasta que el tablero –no nos habíamos comido ni una sola pieza– se hubo convertido en una maraña de estrategias y posiciones. En esos momentos, mi contrincante se levantó: –"Ya está", dijo. Me quedé  mirándolo. –"Pero.... no la hemos terminado". –"No hace falta, para qué; mejor así, ha sido una partida estupenda, ¿verdad?". Y nos fuimos.
Roble de las penas

No hace falta terminar las partidas de ajedrez, es algo que estoy intentando inculcar a mi churumbel, que empieza ahora a jugar ya con cierta malicia –nueve años–, no hace falta tampoco que uno gane y el otro pierda, existe una estética del juego que es superior a la de la batalla, etc. Cómo le gustaría esta doctrina a Moíño. La razón definitiva, sin embargo, era la que se había repetido ese atardecer de sábado: hablar, decir, saber, conocer, dialogar.... está mucho más cerca de nuestro universo y de nuestra condición humana que alcanzar certezas teóricas que no son evidentes y más bien semejan necesidades de nuestra diabólica condición pensante: reducir todo para que se pueda entender. 
–Vicente, esta discusión la dejamos para otro día....
Se va pronto, creo, a Nueva York, a la universidad de Columbia; espero que antes podamos seguir hablando y dispersando la realidad, que últimamente la encuentro demasiado reducida a esquemas y normas.
Museo de artes decorativas (Madrid)

sábado, 21 de agosto de 2010

FILOSOFÍA BARATA (de "China destruida")

                       1

Intento vano      el de enmendar la vida
cuando llega al final     disparatada
más vale     terminar estas labores
sin pensar mucho     y sin decir nada

si necesitas     aun     de pensamiento
busca a Vicente    que es muy joven    y anda
ordenando el universo    en su cabeza
dejará tu cabeza despejada

mientras      sigamos bajo las estrellas
te hablarán    profesores de corbata
con aires de saber lo que te espera
ojo al discurso     y ojo a la bobada

dulce peligro acecha en la ternura
procura vigilar        si aceptas una.

     


     

2

La humanidad        produce seres raros
y no son todos exquisitos          Óscar
Adelina         Mariano sobre todo...
son peligrosos       contingentes      malos

(“contingente”      lo digo para engaño)
nunca debes soñar con ellos      aunque
guárdate de invitarles a café
respeta sus periodos animales

ten cuidado      si te hablan muy deprisa
sobre todo si dicen     que      “estos versos
pss” (un gesto)       y lo explican de pasada

nadie sabe     por qué son     como humanos
ni si vienen      o van     a nuestra historia
pero hay muchos        y están por todos lados