Carpe diem
No tengas tanta prisa en serlo todo,
aun te queda llegar a barro y tierra,
ceguera cuando todo nos estalle
y lava cuando todo nos encienda;
yo no sé en los volcanes lo que pasa,
tampoco si se habitan las estrellas;
parece que
ni duelen ni resuelven
si llegas a ser luz o si materia;
por lo pronto, mi amor, dame tu cuerpo
y gocemos del tiempo que nos queda,
y en el tunel de seda recogidos
estallemos de besos y azucenas…
Procuremos quedar allí abrazados
lo que fue sin pensar ni lo que venga.