El viajero se
va –porque es lo suyo–
con maletín de
ruedas y mochila;
tiene que
hablar con otras gentes, dice,
llegar a donde
está la lejanía.
A los humanos
se les cierra el tiempo,
un rincón
tienen que llamamos “vida”,
un tiempo de
cerezas que se acaba,
hagan lo que
hagan, digan lo que digan.
El ritmo de
este blog será más lento,
solo de vez en
cuando lo que escriba;
me llevo la
libreta con los versos:
el norte languedoc
venecia china....
El viajero se
va no sabe dónde.
Lleva la soledad por compañía.
Lleva la soledad por compañía.