cascotes bagatelas
subterfugios
restos de azar amagos
pervertidos
los camiones que
van de madrugada
descomponen las
músicas del ruido
con de tanto aprender
se ha vuelto piedra
y emite con
silencios los gemidos
y a veces por
la noche hila secretos
y sabe lo que fue y lo que ha sido
al verbo ser se agarra como un loco
y retrasa el
recuerdo del olvido
en lontananza crecen las almendras
ya no queda belleza
estoy perdido
si supiera qué gesto tuvo el árbol
solo sé lo que no tiene sentido