Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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martes, 28 de junio de 2011

Panadera, panadera

Dime qué día libras, panadera,
para que coma entonces el pan duro
de tu ausencia y no pierda la mañana
esperando tu blanca aparición

al mostrador de mis deseos, dime,
que solo quiero que me des tu pan
y ya no sé si el "tu" va con acento
ni por dónde puntuar este soneto. 

Dame tu pan, tu pan, el de centeno,
el candeal, la pistola, el integral,
el de picos, la barra simple, el bollo,
el de mucha corteza, el de sin miga....

que cualquier pan que de tus manos venga
habrá de ser el pan de cada día.

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Compro pan y lo muerdo por la calle...."

Compro pan y lo muerdo por la calle;
vuelvo a casa y medito la existencia,
ya casi nunca compro los periódicos;
tiemblo y sufro si cruza la belleza.

Luego trabajo, plancho, limpio todo,
cocino, escribo versos y novelas....
Casi en un tris lo de ponerme triste
si la tarde se va y la noche llega.

Luego vuelvo a pensar qué pasará,
en los remansos que el trajín me deja;
quizá seguir con pan y calle, pienso,
y soportar sin más lo que se aleja.

No sé qué hacer con lo que fue la vida.
Tampoco sé que hacer con lo que queda.

sábado, 5 de febrero de 2011

El pan de los domingos

He pellizcado el pan, recién comprado.
No he resistido hasta llegar a casa,
preparar la comida,  disponer
la mesa y las restantes ceremonias

a que me obligan normas y modales,
las mismas que me obligan a callar,
esconder, resolver, sufrir miserias
de nuestra frágil condición humana....

A ver cómo resuelvo con doctrina
asumida los temas de tus labios,
y la piel de tus muslos abrasada....

De todo aquello que es tan inmediato
y que demanda ser, ya, devorado,
sin concesiones a la galería.