ante los ojos de los españoles,
atónitos, casillas encaja
cinco goles, piqué y sergio ramos
fueron un coladero y savi alonso
no sabía jugar al futbol... tantos
héroes patrios derrotados, tanta
pasión depositada frágilmente
en el arte sutil de nuestro fútbol,
cuyo logro era cosa de los otros,
de unos pocos gimnastas bien pagados
que ejercen su tarea jaleados
por una masa ciega y combativa.
Humanidad desorientada y triste
que necesita la pasión lograda.
