Dos sonetos penitenciales para una semana de pasión (17-24 de abril del 2011)
I
Estoy harto de amores imposibles
de aquellos que se dicen a lo lejos,
ahora quiero dos polvos cada noche,
tres pajas, dos mamadas, tres mil besos....;
no te me pongas ñoña y con remilgos,
que de tanto mirar me quedo ciego,
y el corto telediario que aun me aguarda
es para terremotos, para incendios.
Así que vamos a enredar un poco,
que atravesar procede de travieso;
los ojos abre y la dolencia acepta,
mejor que mogigato ser abierto.
Y ahora nos vamos hacia aquellas sombras,
verás como te digo que te quiero.
II
Las cosas que me quedan por hacer:
decirle pobre diablo a gabilondo;
contarle a clara que le quiero mucho,
fumar un porro con su vello púbico;
cantarle las cuarenta a los sociatas;
llamar a óscar diminuto y triste;
llegar a los tres polvos de una vez;
resumir en un verso lo que pasa;
saber por qué en el mar yo veo a gema;
jamás votar a esperancita aguirre;
lograr que a mi hijo no le engañen mucho;
que el roble de las penas se pronuncie;
explicar lo que pasa cuando vuelves;
terminar algo, terminar quizá.