HAN GANADO LOS MALOS

Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 26 de febrero de 2015

Y a su lado llevara la dulzura....

como la voz a veces    que no sabe
como la queja cuando se contiene
como el recuerdo que al pasar dejaron
desde un rincón despierta     y todo vuelve

como si tanto    como si    después
que nada lo dice   y nada lo requiere
como si entonces   con el roce  apenas
tan frágil    y tan cierta     para siempre

como si    al fin el tiempo   se enfrentara
contra el tiempo     que vino y que sucede
y a su lado llevara la dulzura
y sin más la extremara     tan a veces

no será ya     de ser   lo que termina
que tan hondo sentía lo que    pierde


miércoles, 25 de febrero de 2015

Recuerdo de Moustaky

febrero se marchó sin darme cuenta
trajo la nieve   el viento   y los abrigos
me refugié en casa    a protegerme
entre versos    y músicas      y libros

tras los cristales   por la tarde      a veces
suenan canciones   las que nunca olvido
sabes que se murió moustaky       escucha
tantas veces las canturrée contigo

de memoria sabíamos las letras
que los dos susurrábamos al oído 
con mis manos perdidas en tu cuerpo
y tus ojos abiertos en los mío

con la lluvia besando los cristales
otra vez han cantado que te has ido

lo que tú quieras

desplazamientos   novedad   pivón
griego profundo   transexual    discreto
lo trago todo    culo respingón
castigo extremo   asiáticas   masajes

anal real     multiorgásmica    veinte euros
te recibo desnuda    completísimo
española pechazos    orientales
casada infiel     setenta taxi incluido

superfrancés    prostático    extremeña
búlgaras      japonesas cariñosas
superfiesteras      sin preservativo  
multiservicios    madurita      rusas

máxima implicación   cubano   lluvia
lo que tú quieras   treinta repitiendo

martes, 24 de febrero de 2015

distintas son las luces

nada que hacer      el tiempo se ha ido pronto
dice que vuelve    pero nos engaña
si te fijas    distintas son las luces
que viste cada día la mañana

será que es nuestro modo de sentirlas
será manera nuestra de mirarlas
la dirección del tiempo nadie sabe
si al horizonte crece   o si a la espalda

y otra vez recitamos lo del río
que fluye siempre y sin cesar se marcha
la flor que se marchita      con la lluvia
¿la misma no es     que se formó con agua?

el tiempo sigue su camino    incierto
sin que nos demos cuenta      todo cambia


domingo, 22 de febrero de 2015

.... y otras fiestas


Como prometido, acudí al bullicio de la Plaza de España, en donde había una especie de feria con casetas relacionadas con China –cultura, artesanía, viajes...–;  la espléndida mañana del domingo llenó la plaza, como llenó las calles de Madrid y, sobre todo, el Retiro, de manera que poco pude ver, aunque sí que intuí una cierta pobreza de lo que allí se exhibía, teniendo en cuenta a la comunidad que representaba y en el lugar que estaba, que presidía el enorme edificio de la plaza de España –vacío– que ha comprado, precisamente el magnate chino que también se ha hecho con acciones del Atlético de Madrid. Mundo confuso al que no llego a comprender, como la plaza, con mayoría de españoles, aunque pude encontrar un grupo de damiselas ataviadas, que me dejaron hacerles una foto. En ellas se ve la aglomeración, la imposibilidad de ver el escenario en donde presuntamente ocurrían bailes, cantos y danzas, la caseta de la Casa cultural de China (en otra de las fotos), la del Instituto Confucio..... Eso sí, me encantó ver las manzanas caramelizads y me quedé con las ganas de preguntar si las otras frutillas caramelizadas eran o no acerolas: había demasiados niños por allí. 

Caseta del Centro Cultural Chino de Madrid

La vuelta fue paseando, para acercarme a las Trinitarias, en donde se está montando otra feria más peligrosa, la de la búsqueda de los restos de Cervantes, paripé que ha engañado a muchos y estará dando dinero a otros más avispados, supongo que engañando a las ocho monjitas mayores que allí quedan todavía, para montar un teatro de aparatos y una auténtica monda, que nunca, nunca nunca dará resultado. 
Hace unos años, pocos, el alcalde de Villanueva de los Infantes decía que tenía los restos de Quevedo en la caja fuerte del Ayuntamiento, disparate con el que trataría de ganarse alguna subvención. Y hasta acudí a un congresillo en La Torre de Juan Abad en el que se aireó todo aquello. Entonces dije al reportero de Informe semanal, que me entrevistó, que yo tenía hasta una foto (¡de 1920!) en la que se exhibían algunos huesos de Quevedo, y le aduje las razones para desconfiar de aquel montaje, que se ha repetido en el caso de Velázquez, Lope de Vega y hasta de Lorca, por citar solo casos muy sonados. Ya verán que pronto cae en el olvido: quedará la iglesia maltratada, el dinero evaporado y unos cuantos reportajes absurdos.  
Están los restos donde la desidia los colocó: en algún lugar de la espaciosa españa; así fue si no les dejamos marchar, como a Antonio Machado, cuya conmemoración de la muerte fue la semana pasada.



Ya se ve que este blog –con su final anunciado para dentro de un par de semanas– se dispersa y se va de lo uno a lo otro, sin conseguir centrarse, como la vida misma, contagiándose de todo cuanto le rodea.

sábado, 21 de febrero de 2015

El año de la cabra



La población china es tan abundante en Europa, y en España, y en Madrid, que yo creo que a estas alturas todo el mundo sabe que estoy hablando del año nuevo chino, que yo he celebrado discretamente cenando una noche con mis compañeros de estudio y mis profesores de chino; acudiendo a un concierto en el Auditorio Nacional de música tradicional china [zheng, zhudi, erhu, ruan, pipa, suona....]; comiendo en un restaurante chino –lo elegí mal, me salvaron los fideos–, visitando el Centro Cultural de Madrid, y hablando con mis muchos enlaces y corresponsales chinos, sobre todo con los que me van a ayudar en mi próximo viaje a Hangzhou, que es tan hermoso como me comentan mis amigos de Facebook cuando cuelgo una foto –mía, de mi viaje anterior– a esa ciudad.
También he tenido la suerte de que una de mis profes chinas –de nombre precioso– nos explicara voces y detalles de estas celebraciones tradicionales.


Es curiosa la integración de esa población en nuestra sociedad. Un amigo canadiense, cuando empezaron a establecerse en Madrid, me comentaba: esa zona de Madrid va a ser muy próspera, porque ya han abierto dos o tres tiendecitas chinas. Y así ha sido: raro es el barrio, incluso la calle en donde no hay un establecimiento chino, y no solo en Usera –que comparten con los latinos– sino en muchos otros barrios, en el centro y los barrios residenciales de más prestigio de la capital, etc. Les veo llegar muy pronto en metro o autobús a los centros de trabajo, en donde suelen ser los últimos en cerrar. Y a veces a los chicos jóvenes se les ve medio dormidos cumpliendo aburridísimos horarios de vigilancia o asistencia. Los que tengo cerca de casa se quedan abiertos hasta entrada la noche, para el que se haya olvidado del pan o de la leche; y ahora ya no son solo chamarileros, han comprado los mejores sitios de calles comerciales (como la calle Narváez) y se han ido asentando como fruteros (lo comparten con los magrebíes y algunos latinos), tiendas de telefonía, quincallería y desde luego, bazares. Su entrada en comercios de zapatos y ropa, así como de accesorios, parece imparable. Si algún día llegara el mercado nocturno de Qingdao a Madrid...... se arruinaría todo el comercio de piel y textil, entre otros. Como supongo que se están arruinando las peluquerías. ¿Pero tantas uñas y tantos pies se necesita cuidar ahora? Confieso que ya he tentado el corte de pelo en una de ellas: inmejorable, barato (la mitad que una española) y cordial.
Me sigue dando la sensación de que todavía no se mezclan con los lugareños, y que mantienen su propia identidad y cohesión, más que como getos, como refugio, aunque veo que aprenden bastante bien el idioma. Deben tener, como los españoles, grandes diferencias sociales, pues la otra cara de la moneda que conozco, la de los numerosos estudiantes chinos de la universidad, maneja dinero, viaja, tiene pruritos culturales, etc. Esa misma diferencia observé en algunas de las ciudades chinas que conozco, las del oeste de China, que son, al parecer, las de mayor desarrollo económico.

Esta entrada va ya larga y me falta por decir algo que siempre he sospechado, desde que residí en Baltimore, con una pujante población de raza negra, mayoritaria: una cierta salvación de la llamada raza blanca, que ya ha empezado a degenerar, incluso físicamente, se produciría si razas, culturas, gentes, etc. se mezclaran real y verdaderamente, sin prejuicios. Releo lo que escribo para ver si estoy ofendiendo a alguien. Creo que he dicho de modo elegante que los blancos son la raza más estropeada, más degenerada, más fea.
Termino con algunas de las fotos del lago del oeste, en Hangzhou, que tanto han gustado a mis amigos de Facebook.


Añado la que me sirve, mientras escribo esto, de salvapantallas; va seguida –son parecidas– de la que preside la silueta de la dama china a la que pedí que me enseñara la ciudad, porque tierra y mar y paisaje y viajes..... todo puede ser muy hermoso, pero casi siempre necesita de quien lo mira y lo vive. Y me acuerdo –profesor pedante, en definitiva– de Antonio Machado colocando al pastor en medio de la solitaria primavera soriana.



[Por una manía que tiene su explicación yo pongo siempre cuatro puntos suspensivos y no tres. He visto en libros chinos que ponen seis muchas veces. Y ando dando vueltas al asunto].

viernes, 20 de febrero de 2015

belleza en fuga


(XY)
belleza en fuga hacia no sé qué  donde
perfume de cristal en las palabras
no sé por qué razón   supo    que lejos
detrás de tanta luz   la luz    se guarda

no seremos capaces     de pensarlo
la lluvia descendió al barro    y se alza
prendida de temblor    y al aire forja
el hueco que en el árbol se levanta

lo que vino y cruzó     roce de luna
tan cerca     no se fue     de la distancia
mientras va    mientras crece     mientras huye
mientras deja la ausencia enamorada

fue tan solo un destello en nuestros ojos
en un instante todo          y luego nada