Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

Mostrando entradas con la etiqueta Comillas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comillas. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de julio de 2019

DE UN LARGO VIAJE A BRETAGNE

...donde vive un mi hermano, acompañado de dos churumbeles, hemos recorrido la cornisa cantábrica, sorteando hogueras, mientras en el resto de Europa se quemaba por el glorioso cambio climático que viene impulsando –entre otros– el ayuntamiento de Madrid, incapaz Carmena de conocer la historia maldita de la izquierda, y hoy lo digo, cuando culminan todos los despropósitos.
Me daré a las flores, las músicas y las damas, que es lo que queda, antes de NO IR a votar.
Parábamos cuando nos cansábamos, sobre todo, para ir al mar. Fue primero el Sardinero de Santander, y luego tomamos pinchos en Zarautz (lo escribo a la vasca), admiramos una vez más San Sebastián, en Poitou encontramos un lugar maravilloso (en Montboyer) y, desde allí, alcanzamos Saint Nazaire. En donde hube hermano y hubimos lo que los hermanos. Recorrimos las playas de aquel lugar –antigua base submarinos alemanes, de allí partió el que acabó con Granados– en Pornichet, La Baule....
La vuelta tuvo parada otra vez en Montboyer, Aubeterre, y luego en Bilbao –eso sí que es una ciudad viva–, para recalar en Comillas, lugar de largos veraneos familiares, ahora perdidos.
Fue grato, largo, familiar.... Lo dicen las fotos.

















jueves, 4 de julio de 2013

Los dibujos infantiles de Gaudí


Un achuchón de girasoles tuvo
gaudí y edificó un Capricho extraño,
en medio de las brumas de Cantabria
añoranzas del mar mediterráneo,

emerge entre los bosques como réplica
a un tétrico palacio –Pradollano–
y mira hacia un mar escondido tras
un muro de jesuitas y un calvario.

Pongo comillas. Nos recuerda Oyambre
días sin fin de en playas de verano,
moras de agosto, prados y praderas,
días con  niebla, tardes con orvallo.

Clerical y monárquica, y Gaudí
la pintura de un niño ha levantado




viernes, 21 de junio de 2013

Un banco sobre el mar para que mires....



un banco sobre el mar        para que mires
quizá un banco    también    para que pienses
un horizonte     lejos     de cobalto
donde el fragor de la ciudad     se pierde

cada vez    que el rumor del agua   llega
cada vez    que el rumor de viento    viene
se serena     el tumulto    de las venas
se apacigua   el tumulto   de las sienes

la tarde se desliza     mar adentro
la noche va llegando       dulcemente
más pálidos    los gestos del azul
borrosos los caminos       y más tenues

el marqués de Comillas        impertérrito
en pedestal de piedra       mira al frente