Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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martes, 12 de agosto de 2014

Tres Venecias de despedida


La plaza de San Juan Bautista y Brágora
casi siempre vacía       tres mimosas
los dos pozos cegados    en su centro
fachadas ocres    verdes   blancas   rosas

me he sentado a pulir mis propios versos
harto de gente  y  de aprender la historia
son las nueve y se escuchan las campanas,
mira el viajero        el viajero reposa

parece que no hay nada ya que avance
perdida    posa al lado una gaviota
tantos versos que no me dicen nada
tiempo de lentitud      la noche esboza

una invasión de azules    derrotados
no se distingue nada entre las sombras




2

Venecia       las campanas del domingo
no habrá santos para tantas campanas
que en medio del fragor de los turistas
quejas antiguas son    parecen lágrimas

es difícil saber de dónde vienen
y no es fácil saber a qué nos llaman
procede que veamos si procede
venecia recorrer tan de mañana

olvidarse de pagar en cada esquina
por el aire    la luz     la brisa   el agua
hacer miles de fotos de turista
tener la admiración muy preparada

esto es venecia     y el comercio sigue
ahora ocurre lo mismo que pasaba

  
3
atardecer         camino de la playa
Giardini   Santa Elena   cambio el barco
con tanto sol     sorteo a los turistas
sin darme cuenta de que yo lo soy

bajo en Certosa     la estación vacía
pontones    pasarelas    puentes      mares
otro transbordo más y estaré en Lido
los barcos cruzan sin parar     me temo

llegan más pasajeros     “non si ferma”
es hermoso este sitio para nada
tarea inmensa     que habrá que cumplir
antes de que por fuerza nos obliguen    

se podría ensayar    mirando al mar
como ahora aquí    desierta la estación









miércoles, 6 de agosto de 2014

Viajes, la imagen de la luz se ha desbordado

El viajero (I)

El cuaderno de viaje preparado
sin muchas cosas más –las necesarias–:
que recojan las hojas lo que pierde
el pensamiento, cuando ya se cansa;

y que entonces no vengan los recuerdos
ni estorbe como suele la esperanza
cuando sienta que cruzo los instantes
que tejiendo se quedan la nostalgia

del lugar que jamás hemos cruzado,
–nunca allí reposó nuestra mirada–,
ni el hueco donde anidan los olvidos,
que elaboran amores y distancias.

El viaje que se emprende es el de vuelta
nadie supo jamás donde se acaba.

Barcelona

Palanca (Venecia)
El viajero (II)

En el rincón de la tristeza estás,
a donde voy de vez en cuando para
reprocharte que te hayas ido tanto
y no podamos conversar un poco.

Noches de luna llena en Barcelona,
por las calles del barrio del Raval,
sin querer acostarme todavía
para que no te acerques tan lejana.

Y la tormenta de verano sobre
Venecia, nos dejó en Palanca sin
poder movernos del embarcadero,
refugiados en una plazoleta,

en donde una vez más te reproché
no habernos protegido de la lluvia.

Venecia
II El viajero (III)

Estoy en “la otra fila” de Ryanair,
acabo de ponerme un grueso jersey
y de sacar otros efectos más
para que mi equipaje pese menos

de los diez quilos, sin pagar excesos.
La “fila prioritaria” ya ha embarcado,
la de quienes pagaron algo más.
Barcelona-Venecia, una hora y veinte.

Los vuelos son inolvidables, cercan
al pasajero todos los percances
en medio de una orgía mercantil
desaforada que no se acaba nunca.

En Venecia me espera Monteverdi,
mientras Quevedo escucha madrigales.
 
"la otra fila" de Raynair 
Tatiana Bubnova me lo enseñó, en Venecia
El viajero (IV)

no serenan      los días      todo fluye
que todas las raíces se arrancaron
la niebla que se extiende en los caminos
nada en el horizonte se ha dejado

ya no hace falta huir     ni protegerse
la imagen de la luz se ha desbordado
de lo que quieres cada vez te alejas
llevarás el silencio que has guardado

distancia en la distancia     y en los ojos
tan lejos todo lo que estuvo al lado
otra voz    otras tierras    otras gentes   
los versos que jamás has recitado

volver a una región desconocida
que ni siquiera sueños visitaron

Cádiz, Isla Cristina
Asturias




sábado, 26 de julio de 2014

Noticiero filológico del verano

Aiso, 2014, Plenaria de Valentina Nider
Durante la tercera semana de julio la Asociación internacional de hispanistas del Siglo de Oro (AISO) se reunió en Venecia para celebrar su reunión trienal, lo que es también un lugar de encuentro con colegas y amigos, de lo que quizá no sería pertinente dar noticia. Sí que la doy de dos de los actos que allí se celebraron, el homenaje a Isaías Lerner (+ 2014), y la presentación de la colección Clásicos Hispánicos. Las fotografías me las han enviado, es obvio, pues en esa noticia ilustrada estoy yo en ambos casos.
Lo que nadie me ha enviado es el recordatorio con placa de "la citta di Venezia" que capté en una callejuela veneciana, a una profesora recién fallecida (2005), que dedicó muchos años a la enseñanza ("una vita spesa per il sapere e per gli studenti"); mucho me conmovió, pues era exactamente lo contrario de lo que viene ocurriendo en lo que fue mi triste, penosa, corrupta universidad: la UAM de Madrid.
Así mismo, entresaco del noticiero la reciente publicación de un volumen francés sobre tema único y enfoque interdisciplinar y comparado, lo que es muy del hacer de los hispanistas franceses, y que ha vuelto a dar el excelente resultado que se muestra, con el acabado riguroso y adecuado de Hélène Trophé.


Homenaje a I. Lerner (Diego Vila, S. Lopez, Miguel Marañón, P. Jauralde) 
Plenaria de Anne Cayuela (Grenoble) al lado de
Pedro Ruiz (Córdoba)
Las reuniones tuvieron lugar a lo largo de la semana. Recuerdo ahora con un poco de desorden, claro, los numerosos encuentros y charlas con colegas conocidos y desconocidos –o solo a través del nombre. Reencuentros con amigos, ex alumnos y profesores de todas las latitudes; conversaciones sobre proyectos, ediciones, trabajos, circunstancias, etc. Que también para eso –o sobre todo para eso– se organizan estos encuentros, que terminaron, como siempre, con la elección de una nueva dirección de la AISO para los próximos tres años, cuya presidencia recayó en Frederick de Armas (Universidad de Chicago), poco antes de que se aprobara la próxima sede del encuentro, a propuesta de Víctor Infantes: la Universidad Complutense de Madrid.

Presentación de CH en la Aiso, intervinieron: Laura Rodríguez, P. Jauralde, Jose Calvo,
Shihua He y Tibisay López


viernes, 25 de julio de 2014

La fiesta de la Guedecca y el Redentor


Un día de julio se monta un puente –con pontones, flotantes– que va del templo del Redentor, en la Guedecca, una de las islas de Venecia, a la parte central de la ciudad: el puente interrumpirá la circulación del gran canal durante 24 horas y permitirá, por el contrario, que se pueda pasar andando de un lado a otro. Los venecianos lo hacen y aun más, la fiesta religiosa en su origen, se convierte en una fiesta popular: la Guedecca se llena de gente y los vecinos del barrio sacan sillas y mesas para cenar a orillas del canal o en las plazas y calles... También acuden barcas de todo tipo, en donde se repite la escena de grupos de gente con cena y música. Todo termina a media noche con unos fuegos artificiales.
Elrapsoda escuchó que desde una de las barcas llegaba la música de Los niños del Pireo.



Manos Jatzidakis

Los niños del Pireo en la Guedecca,
fiesta popular del Redentor
en una noche intensa y calurosa;
toda Venecia ha atravesado el puente

que cruza el gran canal, solamente hoy,
mientras que se resuelve en comida
el modo de estar juntos, de ser
y sentirse con todos los demás.

He encontrado un rincón en Ponte Picolo
para mirar los fuegos de artificio
y no ser arrastrado por el mar
de gente que deambula por la orilla.

El canal se ha llenado de barcazas
de las que viene música de rock.




jueves, 24 de julio de 2014

Venecia en tres tiempos



I. LOS CONCIERTOS DE VENECIA

Concierto de chicharras bajo un pino
–y ya llevo tres zumos de naranja–,
imagen de venecia bien distinta
a la vieja ciudad que se proclama;

un tráfico incesante mueve todo
cruceros, botes, góndolas, barcazas....
los ruidos del canal componen música
y el mar adorna con estelas blancas;

intento ir hacia mí mismo, como dicen,
mas no puedo dejar de ver el agua;
de pronto asoma un barco gigantesco
un crucero con aires de montaña....

Monteverdi suspenso quedaría
de aquella aparición que me amenaza.



II

Perderse por las calles de Venecia

sin turistas  sin pizzas  ni mandangas
ver los tiestos cuidados con primor
y la ropa tendida en la ventana

remansos repentinos que aparecen
–Vivaldi bautizado en Santa Bárbara–
historias escondidas por la historia
ladrillos rojos  negros  piedras blancas

ciudad vieja que se hizo poco a poco
jardines interiores donde guarda
lo que no se ha vendido todavía
el rumor denso de las verdes aguas.

Despacio va la vida tan a veces
y a veces como ahora se remansa.


y III
yo no sé si cambiar los monumentos
por un ser vivo    que se mueva y hable
que se venga a los ojos     si lo miro
y que luego no quiera ya marcharse

los hay de todo tipo y condición
rubios   negros   morenos   orientales
a veces van en grupo     a veces solos
es difícil sin duda acompañarles

desconfían si no hay dinero cerca
de una sonrisa    de la voz    del aire
les hablaron muy bien de monumentos
les inculcaron no confiar en nadie

y se van por ahí como perdidos
a la caza de un sueño inencontrable.