Es difícil
poner en armonía
la vida simple
y la imaginación,
los mimbres de
la vida no se curvan
con la facilidad
del pensamiento;
aunque la vida
puede sorprender
descubriendo
horizontes imposibles
para los viajes
de la fantasía,
a veces algo
torpe en sus efluvios;
de manera que
no concluyo en nada
y a la
imaginación vital me entrego
procurando
romper las viejas trabas
que nos someten
a la vida muerta.
Es un camino
que te deja solo,
oculto en el
jardín de los secretos.