Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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domingo, 26 de septiembre de 2021

Primeros textos sobre China

Acabo de terminar tres nuevos textos -serán artículos- sobre los primeros textos que dan noticia histórica de China, un poco antes de que se descubra la inmensa Costa del Pacífico y hacia allá se vayan aventureros, evangelizadores, comerciantes. Uno de ellos, que me sirve ahora para dar noticia ligera, recoge los impresos de la época, que no son muchos. En realidad, antes de las múltiples ediciones de Mendoza (editado también modernamente), apenas son tres o cuatro textos, el más importante y extenso el de un dominico portugués, Gaspar da Cruz, que refiere su historia y describe China hacia 1545. Siguen en importancia el texto de Francisco Alvares y las "cartas de jesuitas", que se recogen ya por esas mismas fechas y jalonan toda la segunda mitad del s. XVI. Para entonces ya se han difundido manuscritos varios y se ha espesado el noticiero de pilotos, correspondencia, papeles oficiales, etc. Pero aquellos relatos -con juramentos expresos de ser ciertos- constituyen un compendio de preciosas narraciones que modernamente no se han recopilado. Modernamente, porque de aquellos relatos primitivos se alimentaron los historiadores inmediatos que, sobre todo desde comienzos del siglo XVII, tejieron con ese material muchas de sus historias.... Escoradas hacia los jesuitas, agustinos, franciscanos, dominicos.



El juego de ilustraciones reproduce lo más interesante de aquellos impresos, que pronto empezarán a ser publicados en Clásicos Hispánicos, por cierto. La mayoría de los textos en portugués, pues no en vano fue Juan Manuel II, el monarca portugués, el primero en enviar un franciscano para que encontrara el reino del Preste Juan, de donde -se decía- provenían los barcos cargados de seda y especias que enriquecían a los venecianos.








jueves, 25 de mayo de 2017

La santa ley de los jesuitas en el Tibet


Hace poco viaje de Chengdu (la capital de Sichuan) a las aldeas del Tibet en Jiuzhàigou y Huanglong (九寨沟,黄龙; algunas fotos de esta entrada lo recuerdan), lugares muy especiales que la naturaleza –y los terremotos, quizá– han configurado para admiración de quien los vea, y que los chinos han dispuesto maravillosamente para que la gente pueda disfrutarlos y para que se sigan conservando como lugares vírgenes. Admirable todo lo que allí pude ver, en verdad.


Ahora, mientras preparo pacientemente la segunda entrega de Fuentes para la historia común de China y España (siglos XVI-XVII), estoy leyendo muchos textos de la época, manuscritos, impresos, a medio camino (relaciones, cartas, etc.). Algunos me llaman la atención sobremanera, como el que traigo a colación hoy, que es una relación de 1629 en la que se cuenta, simplemente, el sistema que están utilizando los jesuitas para conseguir apartar en zonas del Tibet a los rivales "religiosos", que allí –lo explica bien el texto– eran tradicionales. Relación nueva y cierta que escribe el padre Antonio de Andrada, religioso de la Compañía de Jesús, en cartas que llegaron este año de 1629 con la nao de la India Oriental, dando aviso de todo lo que pasa en el gran Catayo y reinos del Tibet, y Cochinchina, Tonquín, Camboya y Sian.


El padre Andrade era el superior de aquella misión y escribe al provincial que reside en Goa. La relación  es breve, de cuatro caras, de modo que va entera. Leo y resumo, para el perezoso, lo esencial:


Para que se entienda esto mejor e debe presuponer que los Lamas y los Sumbas, eclesiásticos destos reinos, y en la forma que se declaró en las cartas del año pasado, son muchos casos, y tan respetados del pueblo, que no hay familiar que no pretenda tener entre ellos algunos o algunos de su casa; y tanto que quedándose con el hijo primero,  es infalible que el segundo ye tercero, si los hay, han de ser dellos; y así rara es la familia que no tenga hijos o hermanos o tíos eclesiásticos, a los cuales, no solo estiman los seglares por la autoridad de su hábito, mas también por el deudo que tienen con ellos. Considerando el Rey esto, y temiendo que por ser muchos y poderosos, y tan aliados con los seglares,  podría ser causa de la ruina de nuestras cosas y de nuestra santa ley, tan favorecida y autorizada ahora en sus reinos, trató de hacerlos seglares a todos.
El primero con quien lo emprendió fue con su hermano, que es Lama mayo y cabeza de todos los eclesiásticos del Tibet. Privole luego de varias tierras y rentas, y quedó como él en tal forma que jamás los pudieron concertar. El motivo que para esto tomó fue haber su hermano recebido el año pasado a ciento treinta lamas en un día; y decía el Rey que, procediendo su hermano de este modo, quedaría su reino sin soldados, siéndoles tan necesarios para la guerra. Hecho esto con su hermano, envió luego varios capitanes por sus tierras con orden de quitar los hábitos a los eclesiásticos y hacerlos seglares; y queda esto ya ejecutado con todos los sumbas, que eran en mayor número; y hoy no se hallarán cientos dellos en todo estos reinos, y a todos hizo casar, y viven como seglares. De los Lamas están ya seglares grande parte; y a los que repugnaron, mandó vivir en unas montañas metidos en cuevas, en las cuales no tienen qué comer más que lo que piden de limosna, y no gozan de la libertad que de antes; y como esta vida es tan áspera para ellos, piensa el rey que presto volverán y obedecerán a sus mandatos. Con esto se espera que presto quedarán todos con tan poco poder que no puedan aunque quieran estorbar nuestra santa ley ni impedir su conversión......