

HE AQUÍ una poetisa (yo lo digo así) que lleva mucho tiempo dejándonos libros en los que se recoge un universo contemplado desde la perspectiva de la hondura, la belleza y al reflexión; un universo trasmutado en dos cuartetos de alejandrinos –su forma estrófica preferida– que alargan el verso y contienen el poema al mismo tiempo, produciendo un sabor especial (el estilo de Mª V. Atencia), últimamente quebrado por su propio itinerario en poemas menos apegados a su sentido literal, por ejemplo en los de "El Hueco".
Existe abundante información sobre su vida y su obra. Entre las numerosas páginas de la red, antologías, citas, etc. elijo una en donde se encontrará la referencia bibliográfica de su obra, y algo más sobre la melodía crítica.
http://mvatencia.com/
De los dos poemas, pertenece el primero a Paulina (1984); el segundo de El hueco (2003).
ESA LUZ
Recógete, alma mía. Es solo la belleza
que viene y tiñe el cielo y te deslumbra y pasa.
Conserva aún en tus manos esa luz que decae.
Algo trama la noche; también ciega lo oscuro
y tiene un cielo propio para acosar las aguas.
Peces errantes palpan un légamo de muerte.
En la terraza el viento quiebra el tallo a los áloes.
LA PALABRA
La palabra agotada por su uso,
su propio peso exhausto, su medida,
alza de nuevo su antigua dimensión y viene
–aspiración apenas– a mi lápiz,
tan transitoria y leve
como el amor, en la memoria
atosigada por su desmesura.


















