inmensas rocas ruinas incesantes
el mar por todos lados blanco el Etna
con sus nieves al cielo la cima alzada
dormido aletargado el fuego espera
naturaleza que venció a la historia
monumentos vencidos por las guerras
siglos de viento de mar de estaciones
que todo lo devuelven a la tierra
y en la calle la gente que construye
como puede el afán de sus existencia
plazas calles basuras restaurantes
y templos y en cada rincón iglesias
Y así será todo lo que dejemos
comeré pronto y dormiré la siesta

