Parece ser que la misión es vida,
tan solo vida, nada más. Latir.
Tomar la luz de la mañana para
depositarla cada noche mientras
se recorren los días, ser y ser,
con el temblor apenas de una estrella,
mirar el mar, sentir el viento, estar
como aquel tallo que sus hojas abre
buscando luz en su jardín oscuro,
un estallido de colores hacia
el resplandor cuya razón ignora.
Piedra tenaz y pensativa al lado
pule silencio congelado y deja
la voz inmóvil suspendida y quieta.
tan solo vida, nada más. Latir.
Tomar la luz de la mañana para
depositarla cada noche mientras
se recorren los días, ser y ser,
con el temblor apenas de una estrella,
mirar el mar, sentir el viento, estar
como aquel tallo que sus hojas abre
buscando luz en su jardín oscuro,
un estallido de colores hacia
el resplandor cuya razón ignora.
Piedra tenaz y pensativa al lado
pule silencio congelado y deja
la voz inmóvil suspendida y quieta.