Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

Mostrando entradas con la etiqueta Saint Malo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Saint Malo. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de octubre de 2015

El Grand Bé

Playa de Saint Malo, Maurice  Prendergast (Thyssen, Madrid)
En la Corniche d'Alet (Saint Malo)
Hoy estuve otra vez en Saint Malo
y Dominique me abrió sus esmeraldas
para mirarse con el mar cercano;
a su lado era yo quien la miraba;

iremos a la Tour de Solidor,
con el sol acostado ya en la playa,
no sabremos que hacer con los veinte años,
pero nos sobran todas las palabras.

Por la Corniche d’Alet hacia la noche,
en un barco del puerto Hey Jude cantan,
Sablons de Saint Servan Sur Mer
y casi no sabemos cómo se ama....

Me siento en las piedras del Grand Bé
y me recita Chauteaubriand su lápida.

En la tumba de Chateaubriand (Le Grand Bé, Saint Malo)



jueves, 30 de enero de 2014

Uno de los mejores mundos posibles....


Ha sido una casualidad reencontrar esa coloreada playa de Saint Malo en el Tyssen –yo nunca la conocí así, claro que falté el mes de agosto– y releer en ese itinerario de sonetos de Jacques Roubaud (Churchill 40 et autres sonnets de voyage....; París: Gallimard, 2004) el que evoca la Villaine, pasados treinta años. Mis recuerdos son más viejos, de cuarenta años; pero me sirve el gesto de Roubaud:

Après trente ans, plus, tu ne reconnais rien.
Si, ce coin de bâtiment sur la Villaine,
Son quai (mais là, c'est quarante ans qui t'éloignent
De ton vieux souvenir (vieux, autant que toi,

Autant que toi d'oreille dure, de coeur
Agressif; un oeil presbyte, l'autre oeil myope,
L'un (oeil de ta mémoire) que croit parfaite
Ta vision d'un passé si lointain, l'autre (oeil

de ta memoire) où ces images se brouillent.
Tú t'accommodes des deux. Ils te présentent
l'un de ces plus-que-parfaits mondes possibles

Que sont les mondes qui on été)); de la
Fenêtre de ton bureau tu regardais
Couler la rivière. Mais dans quel sens? Quel?

Saint Malo es rico en referencias, que yo asocio a la tumba de Chateaubriand y al "Conte d'éte", de Éric Rohmer (de 1996, aunque también transcurre en Dinard) y a una novia juvenil perdida, incluso en sus imágenes –Dominique Derenne. Encima del Grand Bé veía esa playa del cuadro de Maurice Prendergast (+1924, el cuadro lleva fecha c. 1907). La verdad es que más parece una plaza de la Costa Azul, y no asoman por ningún lado las murallas que tanto carácter dan a la patria de Jacques Cartier, el descubridor de Canadá. La evocación múltiple confluye en algunos de los versos de Roubaud, en esa confusión de imágenes múltiples, que cuando ya andas con los recuerdos prendidos con alfileres y equivocando, como Borges, realidad, sueño, imaginación y literatura, entonces señalas como uno de los mundos más perfectos posibles  "les mondes que on eté", los que fueron, los que han sido. Y no, no es una versión actual del nessun maggior dolore o del "cualquier tiempo pasado fue mejor" ni sus variantes. Creo que en Roubaud es más profundo aún: es como si la plenitud se hubiera también creado con el tiempo de la navegación. 


Los poetas, sin embargo, van más allá de los asertos simples o las sentencias filosóficas, de modo que en la brevedad del soneto cabe un último escorzo: el río se va, se desliza.... pero, ¿hacía dónde, en qué dirección?


martes, 15 de junio de 2010

"Marché de la Poésie" en París

Me voy tres días a mezclarme con versos en la vigésimo octava edición del "Marché de la poésie", en París. en donde en esta ocasión habrá poesía inglesa, francesa y catalana... con cosas tan curiosas como la poesía de Ramón Lull interpretada como RAP, más otros grupos musicales, recitales, cine... De manera que descuidaré este cuaderno, pero traeré información fresca sobre poesía en la calle, en la gente.
La información se puede recabar en estas dos direcciones:




28e Marché de la Poésie : 17-20 juin 2010


Le 28e Marché de la Poésie se tient place Saint-Sulpice (Paris 6e) du jeudi 17 au dimanche 20 juin 2010.


L’invité d’honneur est la poésie catalane.


La Périphérie du 28e Marché de la Poésie a commencé depuis le 20 mai et continue durant tout le mois de juin.


 La documentación más completa se encontrará en http://www.poesie.evous.fr/Dossier-completdu-28e-Marche-de-la.html

He vivido algún tiempo en Francia, más de un año en Saint Malo, una de las ciudades más (¿qué adjetivo pondría?) peculiarmente hermosas que conozco, y otras temporadas en ciudades distintas, sobre todo en París. Creo que, como para todos los españoles que viajaban frecuentemente a Francia, el territorio vecino sigue teniendo el hechizo de una cultura mimada y distinta, que se materializa en el detalle que valora y cuida  lo propio continuamente: paseos por las viejas librerías, paradas en las plazoletas, balcones floridos, jardines y calles majestuosos, restaurantes minúsculos de tamaño, pero decorados con la sofisticación de velas, manteles, denominaciones...; rincones artísticos leves para que la mirada los engrandezca. Y así en casi todos los aspectos, por más que la erosión de la llamada "globalizacion" también avance allí, sobre todo en las grandes capitales.



París, La Butte

Si pasas por noviembre  alguna tarde
no dejes de decirle que le añoro
que recuerdo el paseo de los tilos
del boulevard Auriol en el otoño

que recuerdo        las largas avenidas
cuando invierno  dejaba  poco a poco
sin la alfombra dorada de las hojas
crujiendo a nuestro paso.... que le añoro

las hojas secas del jardín lejano
versos parecen      de un lugar remoto
que vivió su parís     sin darse cuenta
de que era inútil pretenderlo todo

prendido en unos versos de Verlaine
habrá vuelto a París        el viejo otoño






II
Aquellos días grises de parís    
otoño        en las largas avenidas
monts souris solitario      la butte aux cailles
tantos paseos      con desconocida

de ojos azules       corazón ausente…
de grace, eloignez vous, madame       no quiero
que no quiero vivir     abandonado
ni volver a pasar por las ventanas

del hospital donde murió Vallejo    
en Denfer-Rocherau         mientras caen las hojas
del tiempo   del otoño       los recuerdos…

y llenas de vacío        mi alegría
para dejarlo      entre las hojas muertas
cuyo destino      nunca comprendimos