que me dejaron
o al que me he venido
–no lo sé bien–,
donde hago versos como
estos, a veces
bastante sencillos,
que no tienen
detrás secreto alguno
y que me sirven
para remontar
las estaciones
y que no se olviden
los lugares que
visitó el amor,
esa tarea tan
extraña y dulce
que parecían
segregar los ojos
recorría la
piel y enloquecía
por igual corazón
cabeza y sexo,
en el rincón
que me han dejado ahora,
lleno de
versos, cada vez más simples....
