Qué poco queda para recoger
y qué sencillas todas las palabras,
el paso de los días va dejando
campos vacíos y árboles sin ramas;
el tiempo ha desnudado la memoria,
sin estridencias va la luz descalza,
un silencio invasor siega la vida,
los temores sosiega y la esperanza.
¿Quedará todavía algo que hacer?
Nunca se sabe bien qué es lo que falta;
nadie dijo cómo eran los caminos
que se ocultan detrás de la montaña.
Si acaso todavía, las canciones.
La voz se pierde y la canción se calla.