Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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miércoles, 10 de noviembre de 2010

INSTRUCCIONES PARA HACERSE UNA PAJA EN ONCE SEXTETOS DE ENDECASÍLABOS BLANCOS (muy tenue ha de ser la rima)

UN HOMENAJE MÁS A GIL DE BIEDMA

Se abordará el asunto cuando sobre
venga hacia el sur un reventón de bultos
inopinadamente, cuando pujen
obscenidad y pudor y se confundan
en imaginación desvergonzada,
y emerjan turbaciones sin descanso.

Cuando angelina la jolie aparezca
sin más junto a mi mesa de trabajo,
sin Brad y sin motivo razonable.
Y eso a pesar de que tú hayas pasado
una velada intelectual con libros
rancios, sobre el autor del Lazarillo.

Jolie de las rebajas de la La Perla
viene para un desfile de modelos;
que te acomodes en la cama –dice–
y que apagues alguna de las luces
con que leyendo estabas, enfrascado,
la historia de Felipe segundo en Parker.

Llena entonces las manos con lo más
que alcances de aquel cuerpo rebelado
allí donde parece que se ofrece;
ya verás cómo pronto va y resulta
que el Bach que suena y con Gould varía
marcar parece el ritmo de tu brazo.

Y a la chita callando ve a la danza
que sube, baja, tuerce y acaricia.
Desnuda a todo lo que se le ocurra
aparecer por tu imaginación:
flores, Chopin, estampas, el paraguas,
la vecina, el camino de santiago,

la siesta, otra vecina, profesoras...
verás cómo se esfuman los decanos,
Esperancita Aguirre, Gallardón,
el pontífice, Rouco, la fonética,
Bisbal, Mariano, series culturales...
¡el trigo de las eras en tus manos!

Importante es que no te venga entonces
al magín algo como Zapatero,
porfi, con esas cosas ten cuidado.
Enajena tus manos como lenguas,
como besos deseados que te acosan
que recorren lentamente el espacio.

El espacio que crece y devora hacia
arriba y hacia lejos y hacia dentro
con un orden obsceno y descuidado,
fronteras del dolor y la dulzura:
bach, jolie, un verso mal entendido,
aquella chica junto al mar, los rollings...

Recuerda aquella vez cuando en el cine
de su pareja se olvidó la moza
que tenías en la butaca al lado
y te pasó sus dedos deliciosos,
para que configuraras la oscuridad
e hicierais canje de modalidades.

Y así mezclando irás lo que te viene:
la jolie, la vecina, el mar, los dedos,
el cine, que no mire nadie, una china,
otra china más, venga chinas, trenzas,
dedos, de quién será ese pecho, el vello,
bëatriz montañés, sus labios, labios.

Puedes cerrar los ojos, suspirar,
negar que seas profesor cumplido.
Y que suba que acabe y venga y se
mueva y se arriba y se abajo y se más
se cierra se abre se lento se raudo
se más se crece se nieve. Acabado.