y toda tu ternura para un perro,
al fin y al cabo con quien vives y hablas,
con quien te acercas un momento al súper,
con quien comentas series de la tele,
quien se acuesta muy cerca cuando duermes;
ni te insultó jamás, ni te amenaza
si algún día el espejo te entretiene
para enseñarte todas las arrugas,
los surcos que trazó el lento abandono
de ilusiones, de sueños, de esperanzas
que guardabas con tanto celo y que ahora
entregas cada día con cariño
a tu fiel compañero de paseos,
al que mejor te conoce, mujer.
al fin y al cabo con quien vives y hablas,
con quien te acercas un momento al súper,
con quien comentas series de la tele,
quien se acuesta muy cerca cuando duermes;
ni te insultó jamás, ni te amenaza
si algún día el espejo te entretiene
para enseñarte todas las arrugas,
los surcos que trazó el lento abandono
de ilusiones, de sueños, de esperanzas
que guardabas con tanto celo y que ahora
entregas cada día con cariño
a tu fiel compañero de paseos,
al que mejor te conoce, mujer.