Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 20 de noviembre de 2014

Montaigne


Tenemos suerte con Montaigne, con sus ensayos, que han sido primorosamente traducidos –el término se queda corto– por Javier Yagüe, en una edición reciente que, sobre la esencial, tiene muchas más virtudes: la del texto bilingüe, y no de cualquier texto, sino el de Andre Tournon; la anotación; la de la pulcra edición que alcanza las 2400 páginas.  

Lo mejor siempre habrá de ser el texto de Montaigne, desde luego, que se puede leer para bien o para mal, o como uno de los pilares ideológicos de lo que luego será la burguesía europea, o como un hito histórico que se alcanza y se serena cuando termina el siglo XVI y que se extiende parsimoniosamente por toda la modernidad posterior, incluso desde Quevedo, para quien era, como se sabe, "el señor de la Montaña".  Y que también se puede leer de mil maneras –eso es precisamente otro privilegio de los "ensayos"–, sobre todo fragmentadamente, como motor, soporte y acicate del propio pensamiento, para que dialogue con el pasado.
No cabe Montaige y todo lo que significa en esta nota breve, pero sí cabe encarecer que la versión de Javier Yagüe ha logrado la fluidez de un español correcto, elegante y con una pátina clásica que no se llena de arcaísmos ni torceduras innecesarias, ha bastado con ser generoso y preciso con el vocabulario, por una parte, y con ampliar la frase y sus enlaces cuando es necesario. El resultado es deslumbrante y el lector –quizá por carencia propia– solo muy de vez en cuando capta algún matiz extraño.

Obviamente, no dejaré la nota en solo ese apunte estilístico. Montaigne es un universo humano, que irradia hacia todos los lugares. Me valdré de un solo ejemplo, que ofrezco en su doble versión, original y en español, apenas un sorbito, que se puede rematar con alguna otra pifia, la del final, en apoyo de algunas entradas de este blog. Por ahora, pág. 1652-3, libro III, cap. V:



II
¿Y qué quieres que te haga?– me dice.
Quiero sentir tus manos en mi sexo,
ver como poco a poco me desnudas
como se llenan conmigo tus dedos;

que tus ojos no dejen de mirarme
rasgados   y brillantes    y sonriendo
mientras van al rincón de las caricias
al lugar donde piensas que yo pienso

que vuelvas nuevamente y otra vez
y no pares si parece que me quejo
que seas implacable y dulce entonces
con mi piel     con tus manos    con mi cuerpo.

–No te preocupes, ya he empezado. Mira.
No vayas a poner eso en los versos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

vamos a recorrer madrid

a  veces el nocturno trae     manos
vacías     y se pierde el pensamiento
lo que se desvanece     queda cerca
y lo que estuvo cerca    queda lejos

entonces busco a quien decir     que nada
sin que se asuste     a quien decir silencio
asegurándole que    todo sigue
que son solo palabras    solo versos

sombras que salen de algo ya olvidado
que recogen   nocturnos  en silencio
que nunca saben    de donde proceden
que es cosa del azar      cosa del tiempo

elisa   y     sara    y     marina  y      nerea
vamos a recorrer madrid    el viejo








Barcelona


El viajero acude a Barcelona de vez en cuando, y callejea, o se asoma al mar. Se aloja al final de la Diagonal, en un lugar en donde se siente de vez en cuando emocionado por unos ojos claros; y recorre plazas, barrios y calles. De modo casi sistemático visita sus parques y jardines, para hablar con los árboles, que es una locura a la que no piensa renunciar nunca. En el ejemplo gráfico –he estado en el Parc de l'Estació del Nord, fueron los abedules con los que tuve cháchara gentil, sobre todo para consolarles de que ya se les había echado encima el otoño. 



Dentro de poco se va a establecer por temporadas cortas en el barrio de Gracia, que le ha cautivado tantas veces, en donde experimenta una especie de liberación satisfecha, que a veces siente en Madrid, capital –es curioso– que cree más pacata. En todo caso, Europa entera navega por la diestra y –como me decía una colega francesa hace poco– hasta el papa Francisco nos parece "progre" en este continente aburguesado, anclado en sus piedras y costumbres, que predica el bien pensar internamente, pero que mantiene el férreo control demográfico y económico caiga quien caiga, de lo que dan buena noticia las multinacionales (de fármacos, petroleras, de bancos, de fábricas y minas, etc.), las fronteras, las corruptelas (¡tenemos un jefe, o lo que sea, el famoso Juncker, el luxemburgués, que ha trapicheado con todo!, y ahí está, como Blesa y como Matas o Camps).

Barcelona se ha llenado de banderas catalanas en los balcones; es un tema en el que no voy a entrar, porque me echa para atrás –está en el párrafo anterior– que alguien determine que quiere "vivir mejor" y para eso no necesita contar con los demás, con los que le rodean: lo cual quiere decir que suelta el lastre de los que "viven peor". Es más o menos lo que Europa hace con los emigrantes de todas las latitudes. Me parece que resulta difícil mantener el argumento de "queremos decidir nuestra vida" del argumento de "estos no cuentan"; pero en fin, quizá se consiga con alguna fórmula que dignifique los modos de vida, la hermosa lengua, el regalo de la tierra catalana; pero yo no lo veo correctamente –dignamente– argumentado, sobre todo no lo veo bien explicado por los políticos (¡ese portavoz de Ciu, tan basto!). No me interesa mucho el tema, la verdad: sigo anclado en la lucha de clases, qué le vamos a hacer, que es lo que veo cada vez más claramente y cada vez más escondido o tapado por otras cuestiones emocionales. No hay mayor emoción que la de vivir dignamente todos los días, y comer, que no es que me obsesione especialmente, pero es necesidad primaria, me temo, a la que siguen la casa, el trabajo, la educación, la sanidad... es decir, todo lo que se está desmoronando en España. 

En muchos lugares de Barcelona tratan, por cierto, a la comida rutinaria con un mimo especial, como en este (Tapa i apat) del Carrer Gran de Gracia, cuya imagen ofrezco como publicidad gratuita y merecida, con su primero de espinacas con pasas y piñones, y el pan con tomate, entre otros detalles de un menú simple y barato, que seguía con un bacalao al pil pil.




Esta vez, este viaje, he cumplido mi paseo por la calle Asturias y aledaños, nada raro para quien conozca Barcelona, que se ha venido renovando con un tejido comercial animado, casi artesanal, mimado por todos, a pesar de la antigüedad del barrio. Esas "cestas de temporada" ("cistella setmanal") de las fruterías; las sugerencias de tapas y vinos; los detalles de cada escaparate; los continuos hornos de pan y pasteles.... el paseante descansa en las plazas, con ribetes literarios la del Diamante; acogedora, amplia y simple la de de la Virreina (que abre la Iglesia de Sant Joan), o deja su mirada en la belleza de algunos edificios y fachadas, que no tienen por qué ser los más lujosos.
He aquí el paseo:






Plaza de la Virreina (e Iglesia de San Juan)
Para al final terminar en la floristería Navarro –en la calle Valencia–, abrumado por todo lo que allí se ofrece. Y para descansar el ánimo.
Y sí, algo de trabajo también he cumplido. No en balde la Biblioteca de Cataluña tiene un colección muy controlada de autógrafos. A punto están de aparecer (en la editorial Calambur) los dos volúmenes de autógrafos que culminan la Biblioteca de Autógrafos Españoles. Flores y libros terminan.





martes, 18 de noviembre de 2014

Sobre la pérdida de las cebollas

Al pagar en el súper me ha pasado;
la coliflor costaba dos eüros, creo,
yo iba pensando en cómo cocinarla
sin que su olor llegara a los vecinos,

la cajera metía en bolsas todo
y me ofrecía un dos por uno de algo,
mientras un jubilado me empujaba
para ver si acababa así más rápido;

perdí el control sobre la compra mientras
mis ojos destruían al jubilata,
y en esa coyuntura desgraciada
casi seguro    hubo de ocurrir

que se quedaron las cebollas fuera
y ahora no puedo cocinar las habas.

Coiliflor causante del azar, todavía con su envoltorio

domingo, 16 de noviembre de 2014

Las gárgolas de San Urbano gritan (Troyes)



La luz del tiempo se encendió en la plaza
y en el silencio toda la ilumina
las piedras grises en los muros blancos
y las hojas de las hayas amarillas

madura el pensamiento en la quietud
el caminante    se serena y mira
a cada gesto de aire     tiembla un árbol
es el tiempo que pasa y que respira

la luz que ha traspasado las vidrieras
un jardín ha sembrado      de armonía
y el tiempo llueve   llueve sobre Troyes
y con la lluvia queda       que lo limpia

El caminante mira los pináculos:
las gárgolas de san Urbano gritan.








Recordando a Blas de Otero, en Palencia


sábado, 15 de noviembre de 2014

Material poético (I-V)

 I Preposición con estrambote

a ante bajo cabe con contra de
desde hacia hasta para por según sin
so sobre tras      bajo cabe con contra
de desde hacia hasta para por según

sin sobre tras      cabe con contra de
desde hacia hasta para por según sin
so sobre tras      con contra de desde hacia
hasta para por según sin so sobre

tras       contra de desde hacia hasta para
por según sin sobre tras     de desde hacia
hasta para por según sin so sobre
tras    desde hacia para por según sin

sobre tras   hacia para por según
sin sobre tras   para por según sin

sobre tras   por según sin sobre tras  
según sin sobre tras   sin sobre tras
sobre tras    tras.

Materiales poéticos sustanciales II

anillo tren lluvia cencerro larva
espoleta cabaña vientre misa
entorno fusta lagrimal luciérnaga
casa romero llanto picatoste

lumpen soneto roma florilegio
sustancia nicho ortiga badulaque
epiceno sofá merengue ladrón
subtergfugio trajín vicisitudes

óxido religión rodilla trance
maxilar uva refilón desdén
entorno luminaria voz lanzada

biólogo pastel pan pasillo trueno
incertidumbre sequedad trasiego
resto fidelidad azar matraca


III
Material poéticos en fuga

voy vas va vamos vais van    fui   iremos
fuiste fue fuimos fuisteis fueron   ir
iré irás irá    vayamos   vayáis  vayan
vaya vayas iréis irán   iría

vayan irías     fuéramos   iría
iríamos    iríais   irían
fuéremos fuerais  fueran  ve
iremos fuere  fueres fuereis fueren

ido ido ido ido ido ido ido ido ido
ido ido ido ido ido ido ido ido ido
ido ido ido ido ido ido ido ido ido
ido ido ido ido ido ido ido ido ido

ir yendo yendo yendo yendo yendo
ir yendo yendo yendo yendo yendo


Material poético atrabiliario IV

atarbilario  atrabilaroi atrabiliorio
atrablibario atrabilario atralirabio
abatrilabio abratilario atribalario
arabatralio arabitralio aritralibio

abitrarario alitralibao abiotralabio
abritalibio abritralabio atribrilario
alitribalio alatribalio altrabiralio
altabritalio altribaltalio altrabiltalio

albiltraltaio albitraltilio albiltraltilio
atabiliario atabriliario altabritalao
arbitraltalio arblitaltalio arbritaltalio
artilbritalio artribaltralio artlibritalio

atrablilario atrablirialio atrabriliario
Lo encontré: atrabilario atrabilario 


Materiales poéticos desechables V

Berlín mil novecientos ochenta y ocho
bruce springengten después de dylan
y antes de joe cocker   depeche mode
la intemerata   dresde  hasta pink floid

los viejecitos cuentan cómo fue
nadie se daba cuenta    de lo que
tanta lágrima  tanta emoción   tanta
tanto   nos pierden mocos  y recuerdos

hubiéramos debido predecir
a blesa jaume   matas    siria   camps
preguntar por el ébola   y follar
follar continuamente   en tanto que

y cultivar alondras en el culo
de junker mientras  que perora    alondras