Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

jueves, 24 de abril de 2014

Los textos en taller de la colección de Clásicos Hispánicos, y avatares


Ultimamos durante el mes de abril la apertura de nuestra nueva UEB sobre clásicos hispánicos http://www.clasicoshispanicos.com/ que está elaborando técnicamente nuestro editor José Calvo. 
La tarea es larga y con multitud de recovecos que sería fácil encarecer, porque al mismo tiempo se están transformando determinados aspectos de la colección, para mejorar (letrería, ilustraciones, estructura, etc.), una vez que se han retirado los libros de nuestra anterior plataforma, la excelente editorial electrónica de musaalas9, con quien sin duda seguiremos manteniendo todo tipo de colaboraciones, http://musaalas9.es/ 
Una de las cosas que hemos resuelto cambiar ha sido el logo, que antes decía 

en parte porque recibí un extraño correo de la señora directora de la Biblioteca Nacional de España, seguido de un requerimiento del jefe de área de los servicios jurídicos del Ministerio de Cultura, porque no veían conexión ni razón para que apareciera allí BNE (ellos decían el "logo" de la BNE). No es el logo lo que aparece, sino las siglas BNE, y no creo que haya otro modo de señalar que llevamos treinta años trabajando allí, que hemos publicado decenas de volúmenes con pie de imprenta o referencia a la BNE, entre ellas nueve volúmenes de un catálogo de manuscritos de esa BNE, que hemos firmado convenios, celebrado títulos oficiales propios (por convenio), expedido títulos conjuntamente, desarrollado curso y seminarios, etc. Creo que la actual directora no conoce la historia de buena parte de la BNE y que al señor jefe de área no se le ha informado adecuadamente. 



Como tampoco conocerán el proyecto de la DGICyT que lleva por título "Manuscritos de la BNE", del que soy promotor e investigador principal y que, aun activo, se ha desarrollado durante otros treinta años (con el carácter de "fundamental" durante el último quinquenio). Tampoco conocerán la veintena de tesis doctorales que ha generado ni a las gentes que por allí han pasado y trabajado –algunas, contratadas por la propia BNE, otros varios, funcionarios bibliotecarios de la BNE– ni la "Biblioteca de Autógrafos Españoles" (en cuatro volúmenes), etc. ¡Que pena que la señora directora de la BNE no conozca nada de esto ni se haya preocupado por ilustrarse con los propios archivos de la casa!  El tema no podrá acabar ahí, me temo, porque el país de la ignorancia se dilata hasta alcanzar niveles insospechados. La dirección de la BNE es un cargo político.
Carta de Quevedo cuya venta se anuncia
Todos los que formamos parte de ese grupo de investigación (EDOBNE, oficialmente reconocido e inscrito como tal en la UAM), que venimos del Seminario Edad de Oro (fundado y organizado por mí durante 18 años en la Universidad Autónoma de Madrid) y trabajamos en la BNE (por convenio), que eso es lo que quiere decir parte de la leyenda, parte, hemos derivado, casi naturalmente, a la creación de una colección de Clásicos Hispánicos y sí, hemos decidido suprimir las siglas BNE de nuestro logo, porque existe el peligro evidente de que, habida cuenta del desconocimiento de la actual dirección de la BNE (¿y asesores?), terminen por creer que ellos han hecho la colección y quieran intervenir, con el mismo resultado desastroso con que están derivando la BNE hacia una feria social de festejos mediáticos con cascabel. Veremos si con esa jarana superficial les queda calderilla para comprar las cartas de Quevedo que se subastarán estos días o para terminar catalogación y mejorar servicios al investigador.


La entrada suministra ilustraciones suficientes al respecto, y eso que he debido seleccionar mucho.
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Mientras tanto, en el taller de Clásicos Hispánicos se ultima la renovación de los primeros títulos y se prepara la edición de los nuevos, que en estos momentos son:
* El segundo volumen de las poesías de Cervantes, que recoge las publicadas en las Novelas ejemplares, en edición del profesor granadino José Luis Fernández de la Torre.
* La Tía fingida, atribuida a Cervantes, como vuelve a hacerlo el profesor coruñés Alfredo Rodríguez López Vázquez; quien también nos ha entregado La Conquista de Jerusalén por Godofredo de Bullón, otra atribución.
* Tres utopías del siglo XVIII es edición preparada por la doctora aragonesa María Dolores Gimeno.
* El llamado Cancionero y romancero de ausencias, de Miguel Hernández, aparecerá en edición de Pablo Moíño y de PJP.
* También se encuentra en taller la deliciosa comedia de Tirso de Molina, La mujer por fuerza, editada por la profesora malagueña María Elena Garcés.
* La tragedia Numancia, de Cervantes, también está en el taller informático, en edición del profesor catalán Gaston Gilabert.
* Los números 50 y 51 de la colección se han reservado para la edición del Quijote, en edición de Luis Gómez Canseco.


* Otra obra dramática clásica, Cumplirle a Dios la palabra, de Juan Bautista Diamante, edición del profesor Aurelio Valladares.
* Dos obritas picarescas venidas de Hispanoamérica nos han venido, como su editora –Cecile et Yvan Bertin, de aquellas tierras, formarán un volumen de Picaresca americana.
* El Don Juan Tenorio, de Zorrilla, saldrá publicado en edición de la doctora Elena Perulero.
* El próximo texto medieval en nuestro taller es el Poema de Fernán González, en edición del profesor doctor José Manuel Querol.
* Garcilaso aparecerá en varios volúmenes, así lo está preparando el profesor Aldo Rufinatto –y colaboradores–, encargado del I –que ya hemos visto, como todos los de esta serie– que recoge sus sonetos.






miércoles, 23 de abril de 2014

que todo sea



la vida se me fue mientras pensaba
y ahora que es de verdad cuando interesa
ser un señor sensato y razonable
se desordena todo         y no me pesa

pierdo el tiempo con versos y con músicas
me entretengo muy poco en cosas serias
prefiero los paseos de la tarde
cuando gritan los niños        cuando juegan

y pararme en los ojos que me miran
mirarlos y decirles que me quieran
y llevarlos en secreto a mis rincones
donde nadie reproche que los tenga

y es entonces que dejo ya que todo
que todo    al fin   sin más    que todo   sea

martes, 22 de abril de 2014

mar

la ría de Cedeira vista desde la Playa de la Magdalena
nada mejor que el mar y sus murmullos
para mirar al mar del pensamiento
que no sabe decirme cuanto pasa
pero sabe cantarme lo que siento

de torbellino va cuando le miro
con el azul distante tan sereno
pasión    temor     olvido y esperanza
profundidad que cerca sé y sé dentro

allí será donde calló la voz
refugio antiguo de los ojos ciegos
donde van las estrellas con sus músicas
a cantar la canción del universo

el mar para no ser tan poca cosa
se canta al mar mirándole en silencio

domingo, 20 de abril de 2014

Sáficos del arce, y de las jaras


mirad los arces del jardín botánico
que van trazando con süave gesto
las verdes redes de la luz al aire
con el dibujo de sus hojas nuevas;

mirad qué frágilmente se despliegan,
la lentitud de su ademán que mueve
entre las ramas el intenso aroma
con que las jaras todo lo perfuman;

mirad su gesto de armonía y cómo
disponen nuevamente los espacios
mientras consiguen que las largas sombras
el día alarguen perezosamente,

como si el tiempo no pudiera entonces
más que dejar que sucediera así.





sábado, 19 de abril de 2014

El Real Jardín Botánico y la investigación en España


Cada vez que tengo la suerte de acudir y disfrutar de algo bien realizado, organizado, aclarado, expuesto, etc. pienso en quienes han trabajado para hacer posible que los demás, los restantes, puedan alcanzar a ver, saber y conocer aquello. Me ocurre cuando voy a una exposición, cuando leo un buen libro en colección o editorial adecuada, cuando acudo a un concierto, etc. Cualquier acto que luego se exhibe para que los demás lo disfrutemos suele tener detrás una tarea, por lo normal colectiva, de estudio, conocimiento y preparación. Todo aquello se suele englobar en el término "investigación", actividad que suele quedar zarandeada y lejana en el palabrerío político, pues probablemente no saben muy bien de lo que hablan, lo ven como un laboratorio lejano que no interesa demasiado para saber quién va a ganar la liga este año. A mí me apasiona también el Atlético de Madrid, sé su alineación y que Alda Turán todavía está lesionado, no sé si llegará para el Chelsea: pero ¿qué tiene que ver eso con la investigación de los botánicos, los filólogos, los médicos, los físicos, etc.? ¿Quién nos lo está queriendo hacer incompatible? Que nos dejen distribuirnos adecuadamente vicios y virtudes: yo me pierdo con dosis desiguales ante la belleza de un cuerpo haciendo gimnasia; las cistus purpureus (C. creticus x Ladnifer); un soneto de Garcilaso; el San José con el Niño de Alonso Cano; el adagio del concierto para piano de Francisco Escudero; unos jureles bien encebollados; un pase de Iniesta al hueco; el cuerpo fino, delgado y esbelto de Clara; un helado de avellana en  Siena; un viaje demorado por Borgoña, la imaginación tomada por Barbolilla.... He puesto solo la ilustración de la Cistus, para no enredar demasiado.


Me ocurre cada vez que acudo a Real Jardín Botánico de Madrid, en el que ya, por cierto, se forman colas para entrar. El orden, la limpieza, la disposición, la adecuada preparación para que el visitante vaya paseando a su ritmo y viendo árboles y plantas, leyendo o no cartelas, contemplando el conjunto o el detalle.... todo habrá tenido su fase previa, de sabe dios cuánto trabajo, cuánto tiempo, para que al final yo me detenga en los cuadrantes de las "cistus" y vea los colores de las jaras, su flor dispuesta a modo de huevo frito con clara de papel, las variantes –con su nombre científico al lado–, la familia cercana. 


El reconocimiento estriba en el placer de paseante y del espectador, pero a veces también en la íntima satisfacción de que nos dejen disfrutar del trabajo bien hecho, probablemente de un grupo de personas que saben mucho mejor que nosotros todo aquello y que han depurado su sabiduría para compartirla con nosotros. Uno experimenta satisfacción, gratitud y solidaridad, para que aquello siga siendo así, para que los políticos y otras huestes destructoras no alcancen nunca de lleno a inmiscuirse en estas tares, para que les dejen trabajar en paz.

Hace muy poco, la semana pasada, recibí una carta amenazante de la dirección de la Biblioteca Nacional de España, en la que se hablaba de "trabajar" allí, los logos y otros problemas administrativos. Y contesté a la señora que me envió el mensaje que, por favor, que nos dejara trabajar con tranquilidad. La dirección de la BNE es un cargo político y, por tanto, sumamente peligroso. Hay que dejar tranquilos y animarles y ayudarles en su trabajo a todos los que al prestarnos su esfuerzo y sabiduría nos permiten enriquecer nuestra vida.


El RJB, para quien lo ve desde fuera, es un modelo de investigación y entrega, con el resultado que el paseante bien sabe apreciar. A la entrada (¡la más modesta de todos los jardines botánicos que he visitado, que son muchos!), se nos entrega una revista (¡gratuita!), que incluye plano y noticias. Se ubica desde hace más de trescientos años en el mismísimo centro de Madrid.... ¡lo que hubiera hecho un político corrupto con ese solar! Ojalá siga siendo un lugar privilegiado para los madrileños y para los que visitan la capital.

Esta vez las ilustraciones florales –tomadas hoy por la mañana– son de jaras, las que impregnan de buen olor la sierra de Madrid.



viernes, 18 de abril de 2014

a medir el tiempo vuelven los días

no sé lo que sostengo   todavía
ciega de luz llegó la madrugada
a medir el tiempo vuelven los días
que apaciguan las noches y remansan

quizá no quede más que lo que fue
y el esfuerzo final de las palabras
vacías por las huellas del intento
y el recuerdo continuo de llevarlas

esfuerzo que renuevo cada día
lo que dicen no es nunca lo que callan
tanta voz para ser mientras que poco
tanto empeño en lograr de lo que nada

para ser y pensar sin que podamos
pensar y ser en lo que nos aguarda



Gabriel García Márquez



Por encima de todos los tópicos a los que inevitablemente se asociará la figura de Gabriel García Márquez –fallecido hoy– su novela más famosa (Cien años de Soledad) y la constelación de sus restantes narraciones se quedarán asociadas a unos cuantos conceptos fundamentales, de entre los cuales sobresaldrán: el de la deslumbrante aparición de la narrativa hispanoamericana, y el llamado "realismo mágico". 
Por los años en los que García Márquez comienza a ser leído –devorado– por los lectores más inquietos, en la década de los sesenta, la narración en lengua española sufría para salir al aire abierto de la imaginación, porque necesitaba –y lo era realmente– testimonial. Las salidas de tono (Alfanhui) pocas veces dieron un resultado de imaginación abierta, tan solo de imaginación lingüística y estilística (Tiempo de Silencio, de Martín Santos), que no quería desligarse del compromiso testimonial. De modo que cierto fue ese arrebato creador que abrió las puertas a uno de los viejos tesoros de la literatura: el universo de la imaginación. Y que nos vino de lejas tierras. Desde aquellos años y escrituras el acento sobre la literatura en lengua española pasó decididamente a hispanoamérica.
Si hoy miramos hacia atrás –medio siglo– nos damos cuenta del cambio de rumbo, del gesto de libertad que enriqueció nuestras letras, merced sobre todo a Gabriel García Márquez, cuyo recuerdo colocamos a la sombra de una haya roja y terminamos con una ilustración de retama blanca y la copa de un fresno.