Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Brahms con estrambote


La tarde se ha marchado mientras brahms
sugería armonías olvidadas,
no ha sido buena idea encandilarse
con tanta melodía encadenada;

ahora no sé salir de la encerrona,
y he de soñar mentiras inventadas,
de las que uno de vez en cuando piensa
para que no se vaya el tiempo en nada

y se conviertan los zapatos sucios,
el coche antiguo y el jersey con manchas
en absurda obsesión, tarea inútil
que he postergado cuando brahms no estaba.

Sé cómo resolver la situación.
Es un peligro brahms. La noche avanza.

En estrambote dejo las disculpas,
que no es la solución para contada.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Variaciones sobre un tema de Aldana


he mordido tu pecho tantas veces
descendí tantas veces por tu espalda
buscando que tu cuerpo al fin se abriera
al árbol de ansiedad que asciende y ama

te he tenido en los labios tantas veces
en mi lengua incansable te hube tantas
esperando que al fin a ser viniéramos
dos cuerpos que se juntan y se abrazan

con mi lengua perdida en tantos labios
sin saber si mordía o si besaba
sin saber si era el cuerpo solo el cuerpo
y al final la ansiedad se apaciguaba

en la cruz de los cuerpos que se encuentran
la frontera de ser atravesada.

"De algún lugar la voz llega...."


De algún lugar la voz llega temblando,
rota la voz que del recuerdo viene,
la que nadie podrá parar si llega
y si llega lo invade todo y hiere,

lo que se aleja trae la melodía,
desorientada la canción se vuelve,
que yo no sé quién olvidó en memoria
lo que pasó, lo que se va y se pierde.

El verso queda estremecido y dulce,
en los silencios reposar requiere,
y ya no más hacia el costado ciego
por donde va lo que desaparece.

Palabras doy a lo que no hube nunca
y la voz quiebra su canción de siempre.




sábado, 1 de septiembre de 2012

hacia el final del verano


Marea alta y luna llena en este final de agosto, al cruzarse los dos meses. La higuera junto al baladro de la serventía se ha caído, empujada por el viento e incapaz de sostener el fruto que llevaba. Es imposible que medre en ese lugar, en vilo, pero una y otra vez rebrota –las higueras tienen tronco y ramas esponjosas de crecimiento rápido– y se cuaja de fruto, al parecer porque el árbol que va a morir pronto multiplica repentinamente su cosecha, como ha pasado con las abruñeiras –ya solo queda una, eran tres– y quizá esté ocurriendo con el limonero que mira hacia el valle de Santalla y que pasó un mal trago con el último temporal.

Luz casi de otoño, al atardecer, en la ría
I
Amanecer de luna llena mientras
se va el verano hacia el recuerdo, donde
almacenamos la melancolía
y descansamos de vivir alerta;

la intensidad de agosto se atenúa
apacigua el perfil de sus perfumes;
dejará su incesante florecer
el heliotropo, encenderá la parra

sus luces, y el nogal y los castaños
descargarán una vez más el postre
de los cuervos, del jabalí la fruta,
para poder mudar las hojas viejas.

¿Qué más se habrá perdido este verano
 desprendido al pasar las estaciones?

La higuera tronchada, sobre el baladro
II 

La higuera del ferrado se ha tronchado
cuando estaba cuajada de higos verdes
cerca de madurar sin que los pájaros
hubieran empezado su festín

de manjar dulce que les brinda agosto
fue el viento exagerado de la noche
que cruzó el valle y arrasó a los débiles
sin distinguir si ya tenían fruto

o si eran ramas viejas y podridas
de las que esperan el invierno para
dejarse caer a tierra cualquier día
y forjar con el barro los caminos.

No hay moraleja de lo que sucede
por conjunción de simples circunstancias.


Litterae, XV