Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

sábado, 27 de noviembre de 2010

Los callos de Christopher, en el Gijón

A veces, cuando trabajo en la Biblioteca Nacional, salgo a comer al café Gijón, el de abolengo literario, que continuá siendo un sitio respetable y bullanguero, donde se almuerza razonablemente bien un menú madrileño de 12,50 euros, de los de toda la vida. Como hoy me he encontrado con mi colega y amigo bostoniano Christopher Maurer, nos hemos escapado al Gijón; yo, helado de frío, y él, a cuerpo gentil,  disfrutando de los dos grados de Madrid, con sol, que se le antojaban casi casi primaverales. 
Venía yo del Casón del Prado, que no había visitado desde hace muchísimo tiempo –es el viejo Coliseo del Buen Retiro, que ha pasado por constantes transformaciones– a donde había ido a la caza y captura de tres documentos histórico-literarios fundamentales para mí: (1) el famoso e inencontrable retrato que Guido Boloñés, Guido Reni, hizo del III Duque de Osuna y al que Quevedo dedicó un soneto. (2) Papeles, obras  dibujos, procedencias de obras de Alonso Cano, para completar mi investigación sobre el busto de arcilla o terracota de la BNE. (3) El retrato que del III Duque de Osuna hizo Bartolomé González, y del que Gabrielle Finaldi –subdirector del Prado– dio noticia en el 2004, como estante en "private collection". De las tres cosas he ido dando noticia en este cuaderno y las tres habrán de ser rematadas a no mucho más tardar.
Lo que sí que me ha impresionado y sí que quiero añadir ahora es la comodidad, acierto, calidad, etc. de la sala de lectura que me he encontrado, de la que ya tenía indicios a partir de la admirable exposición –y correspondiente página– que de la Libreria del Museo del Prado han montado en el Retiro. Invito a que se visite la güeb "marcas tipográficas," que lleva Carlos Fernández, para que el paseo sea completo; y este otro enlace:
http://marcasdeimpresor.blogspot.com/2010/10/bibliotheca-artis.html:

Madrid tiene, en estos momentos, una serie de sedes maravillosas para poder trabajar cómodamente, no solo con recursos, sino en lugares extraordinariamente atractivos para el investigador: a la propia Biblioteca Nacional, la municipal Joaquín Leguina, el Ateneo... y demás, muy conocidas, puede añadirse la del casón del Buen Retiro, en donde se trabaja bajo la cúpula que pintó Lucas Jordano, asistido por un personal competente y amable.¡ (¡muchas gracias, Yolanda!).
Del Prado hube de ir a la Biblioteca Nacional, exactamente al Museo, en donde recibí asistencia y simpatía de quienes lo llevan (¡gracias Gema y Mercedes!) y seguí atesorando datos y circunstancias, con las que ya tengo casi finalizados al menos dos de los caminos de la investigación enunciados antes. Pude, además, ver el viejo retrato de Quevedo –es copia del de Velázquez– en un despacho; pasé por el archivo, en donde Enrique Pérez Boyero me está ayudando a encontrar las papeletas de compra de los objetos que me interesan; y terminé en larga conversación con mi buen alumno y colaborador Víctor Sierra, que va a empezar a editar –bajo mi supervisión– el códice Daza, el extraordinario autógrafo de Lope que la BNE compró el año pasado y que, como ya anunciamos entonces, ha estado transcribiendo y estudiando durante todo este tiempo. Me dice que la RAE piensa publicarlo también en facsímil y con transcripción enseguida. Extraña tarea la de duplicarlo, máxime cuando llevamos casi quince años intentando conseguir que alguien trabaje sobre la poesía de Lope de Vega, para cuya entrada en el Diccionario Filológico no encontramos a nadie (ni dentro ni fuera de España) y la tuvimos que hacer nosotros; de nuestro grupo salió, por lo demás, hace una docena de años, el único trabajo –una tesis doctoral– sobre el tema. Incordios serán de glorias pegadizas.

En fin, después de tanto ajetreo, vuelvo al comienzo, bien se comprenderá que en el Gijón nos decidiéramos por un menú cargado y castizo. Mi colega bostoniano se pidió los "callos con garbanzos", y así, más relajados, tomé una instantánea, en la que me he decidido más por los callos y los pimientos rellenos –era mi primero– que por nuestras nobles figuras, un tanto ajadas ya.


2 comentarios:

  1. Gracias, Pablo. qué agradable el almuerzo. Me alegro mucho que Víctor Sierra vaya a editar ese maravilloso códice. Ayer, después de hablar con Víctor, comentamos la poca atención que se ha dado a este nuevo códice de autógrafos de Lope de Vega. Recuerdo cómo celebró la prensa inglesa y norteamericana, en 1988, la aparición de un solo poema (mal )atribuido a Shakespeare… Han salido LIBROS y un sinfín de artículos sobre esas nueve (¿) estrofas.
    http://www.nytimes.com/1988/06/26/books/poem-by-william-shakespeare-read-all-about-it.html
    Lo mismo pasó cuando se encontró un poema autógrafo de John Donne
    http://www.roydavids.com/donnearticle.htm
    En fin…

    ResponderEliminar
  2. Vaya, vaya...Con que callos con garbanzos? Pues aprovéchese, Profesor Maurer, porque de eso no hay por aquí !

    ResponderEliminar