La Coruña-Madrid vuelo a las veinte
aeropuerto un café solo dos sesenta y cinco
Un refresco sin gas cuatro parecen
los precios altos somos gente rica
que viaja cual sardinas enlatadas
con las rodillas en la frente mientras
se ocupan de romper nuestras maletas
que no deben pasar de veinte quilos
las maletas abiertas una dama
se viste tres bufandas dos jerséis,
guarda en el bolso cuatro libros grandes…
para embarcar en pleno mes de agosto
No hace falta que corra porque el vuelo
se anuncia con dos horas de retraso
(Aeropuerto de la Coruña, 17 de agosto, 2010)
aeropuerto un café solo dos sesenta y cinco
Un refresco sin gas cuatro parecen
los precios altos somos gente rica
que viaja cual sardinas enlatadas
con las rodillas en la frente mientras
se ocupan de romper nuestras maletas
que no deben pasar de veinte quilos
las maletas abiertas una dama
se viste tres bufandas dos jerséis,
guarda en el bolso cuatro libros grandes…
para embarcar en pleno mes de agosto
No hace falta que corra porque el vuelo
se anuncia con dos horas de retraso
(Aeropuerto de la Coruña, 17 de agosto, 2010)