ilumina la luz de los limones
el muro donde están las azaleas
al abrigo del valle hacia el que mira
cómo vienen y pasan las tormentas
Santalla se ha llenado de colores
dulces huelen las hojas de la higuera
los laureles que cercan el ferrado
sus ramas han alzado al aire nuevas
Y sigue el limonero derrumbado
el tronco roto y en las ramas yemas
esperando que el sol cada mañana
los amarillos de su luz encienda.
La casa está vacía. El fuego dentro.
Para la noche, cogeré más leña.
| La ría de Cedeira |
