Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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miércoles, 20 de mayo de 2020

las flores de bib rambla

Un triste concejal analfabeto
ha quitado las flores de Bib Rambla
ha vuelto intransitables muchas calles
y echó a comer turistas en las Navas;

granada es un enorme merendero:
bares, toldos, anuncios y terrazas....
esta fue antaño una ciudad hermosa:
dibujó el sur, tocó al piano de Falla,

recitó a Lorca, fue de Albéniz sueño,
jardín de piedra levantó en la Alhambra,
patios, plazas y calles allí crearon
la razones de ser de la nostalgia.

Ahora hace falta ir por los rincones

y preguntarse dónde está Granada.

lunes, 24 de febrero de 2020

sábado, 30 de septiembre de 2017

Granada en otoño



Granada en otoño, casi un sueño. He viajado rápidamente para unirme al homenaje a Juan Carlos Rodríguez, en la Universidad. La biblioteca de la facultad de Letras, donde él enseñó, llevará su nombre, dijo la rectora durante la clausura. Yo hablé sobre el "ejército de hormigas en hilera", el verso machadiano que describe al olmo podrido orillas del Duero. JC Rodríguez se enojaba de que algún lector –muchos– no fueran capaces de ver en los textos escritos más que hormigas, manchas oscuras. Es discusión de largo alcance.


La Gran Vía Colón estaba embellecida y limpia, por su último arreglo: se han plantado gincos, rápidamente espigados, en diálogo con las fachadas, y se han ordenado plazas y calles; aunque sigue siendo excesiva la comercialización, que ya no deja ver los mejores rincones de la catedral o que ha estrechado definitivamente la espaciosa plaza de BiBrambla, con un anillo de restaurantes en vez de los puestos de flores y los frondosos tilos, que allí siguen, recogiendo vencejos. Además de los gincos, geranios y boj en los alcorques, continúan encendidos los naranjos bordes, hay cipreses, magnolios.... y un reciente metro que aliviará el ahogo de tráfico en la ciudad, eso sí que es novedad.


Al salir del Carmen de la Victoria, la residencia universitaria en la que me alojo, totalmente embriagado de su jardín y sus vistas, piso algo resbaladizo en el suelo..... son "kakis", palo santo, como los del patio de la vieja facultad de Puentezuelas o los muchos del Generalife, que se van cayendo según van madurando; también allí granados, albercas, cipreses..... y una gigantesca glicinia, cuyo tronco madre, arrimado a un muro, es centenario. Es un lugar paradisiaco, pero no se va del Carmen a la ciudad fuera del paraíso, porque se sale a la Cuesta del Chapiz, El Paseo de los Tristes, La carrera del Darro.... , allí me he sentado para dialogar con ese enorme árbol, un plátano, que bebe directamente del río y mueve la bandera de sus hojas con el color de las estaciones. Plaza Nueva, Plaza de Alonso Cano, Plaza de BibRambla.....He callejeado por allí para intentar comprar alguna pieza de Fajalauce y, sobre todo, "collejas“, azufaifas, acerolas y otros productos que solo encuentro en Granada; pero la tienda de frutas y verduras se ha especializado en turistas y ha puesto precios no por kilos, sino por gramos o porciones (2,50 la cajita de collejas; 2,50 los 250 gramos de nueces, lo que da 10 euros el kilo, es decir, casi un 60 por ciento más caras que en cualquier tienda española); algo parecido me ha ocurrido en las preciosas tiendas de especias e infusiones, que han proliferado, aún si se mantiene la más antigua y popular, callejera, junto a la catedral. 


En la Facultad de La Cartuja el bar ha abierto una hermosa terraza, desde la que se toma café viendo la vega, con la Cartuja en primer plano.

Iberia me amargó el postre con un overbooking que me obligó a esperar unas ocho horas, es decir, tarde casi lo mismo de volver de Granada a Madrid que de Shanghai a Helsinki. 

viernes, 20 de mayo de 2016

Las virtudes del pájaro solitario


Un espacio blanco en un lugar recuperado de Granada, el palacio anterior a la Alhambra, que se puede admirar en esta ciudad de contrastes tan acusados, pues mientras tanto se pierden los patios de San Juan de Dios o se deterioran y maltratan otros bienes patrimoniales –y eclesiásticos.
Le viene bien a Juan Goytisolo el traje impoluto que le han cortado Santiago Arranz y Hassan Bourkia, y que procede de Toulouse y ha pasado por Zaragoza, como le vienen bien los aderezos de tierra pura –en algunos cuadros– y de restos arqueológicos de la cultura hispanomusulmana, de lo que da cuenta este entradilla, que bien se podría colocar bajo uno de los textos de Arranz: "Fuimos pájaros sin tierra ni raíces, y nuestro único alimento fue su literatura....", que deriva de  Las virtudes del pájaro solitario.




sábado, 14 de mayo de 2016

De vuelta


Granada       el Albaicín       se hace muy tarde
hoy es el día de la cruz de mayo
la Cuesta de María de la Miel
ir de vuelta es bastante complicado

por detrás de la Plaza del aljibe
no busco nada más        ando y desando
un botellón en cada esquina       sigo
la Sierra Blanca y el Mulhacén nevado

contemplo callejuelas y horizontes
un campo de cipreses se ha sembrado
la tarde      que desciende entre arreboles
se arrastra en copas     muros     y tejados

el mirador de San Nicolás     repleto
¿dónde termina lo que no ha empezado?






viernes, 13 de mayo de 2016

Los patios de Granada

Se pueden hacer muchos itinerarios, sobre todo para descubrir patios ocultos, familiares, en los barrios, en los conventos....; pero el más clásico es el que comienza en los bellísimos patios de San Juan de Dios –¡en ruinas!, ¿quién se ocupa de eso?–, toma la calle de San Jerónimo, y va haciendo estación, en la acera de la izquierda, en el archivo de protocolos, el conservatorio de música y el Convento de la Encarnación.... sin olvidar que a la derecha ha dejado, al menos, el Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago. Si se desemboca en la Plaza de la Universidad, conviene perderse en los patios de la Facultad de Derecho (ahora están en obras), e incluso alargarse a Puentezuelas.... Muchos patios, bellísimos patios. Basta con enseñarlos:













miércoles, 11 de mayo de 2016

Las cruces de mayo


Recuerdo fiestas de primavera en todo el mundo: la vida rebrota y la gente exterioriza, como todo lo que vive, su emoción, la sensación de todo lo que se avecina. En muchos lugares de Andalucía, en todos quizá, se celebra de muchas maneras; lo que está ocurriendo, ahora mismo, con las lluvias torrenciales en Huelva, Cádiz, etc. inundando los caminos del Rocío –otra fiesta de primavera– puede ser ejemplar, en el sentido de la conversión de una fiesta natural, que acompaña a los ciclos del tiempo, y se empapa o contagia de elementos históricos, normalmente religiosos y circunstanciales (la naturaleza y circunstancias del lugar). Pero esas circunstancias pueden cambiar.
En Granada siempre gustaba de las cruces de mayo, que ocupan esos primeros días para llenar la ciudad de puestos de flores –las nuevas, claro–, y que con ellas forman cruces –el teñido religioso– para exhibirlo y –toque infantil, sobre todo– pedir una propina a quien pasa y mira.



La derivación de la fiesta se ha ido por todas partes, doy ilustraciones del mercado de San Agustín (en una tienda de comestibles), de la plaza de Bib -Rambla, de la entrada al viejo palacio árabe anterior a la Alhambra, hasta en unas ventanas que miran cerca a la Plaza de la Trinidad.... Y añado –o añadiré, depende de la técnica– un fragmento de película en la que, llegada la noche, quienes visitan la cruz de ese colegio –es otro de los lugares habitual– aprovecha para bailar sevillanas y beber un "rebujito". 


En realidad, el resumen de un paseo para apreciar las cruces no es sino un motivo más para "salir a la calle", sintagma maravilloso que opera en todas las ciudades y que ya está en el Libro de Buen Amor o en La Pícara Justina, por ejemplo. Y una vez que se sale, que uno se encuentra con la gente que ha salido, o que uno se reúne en torno a un motivo de la vida que renace.... la fiesta y la alegría brotan con la misma naturalidad que el botón de una rosa.


Una de las cosas más llamativas de estas cruces es la de que "admiten todo", lo que quizá sea un derivado de ser fiesta infantil: los niños adornan con todo lo que pillan, además de las flores, claro: telas, jarrones, música, objetos... tengan o o no tengan que ver con la fiesta de las cruces. La sensación de todo vale y todo adorna es un ingrediente más del día de las cruces.




Pero yo voy a terminar con una batería floral, flores silvestres, cultivadas, enloquecidas, solitarias, agrupadas.... Habrá lirios, hortensias, rosas, flores silvestres, pensamientos,.... pero empezaré con la flor del azahar, la del naranjo, que es a la que huele en mayo casi toda Andalucía. 
Hago con las flores como un niño que monta la cruz, van todas, de cualquier manera, "porque hace bonito", y sirven para compartir la alegría.