El tiempo se fue de amores,
como manrique cantaba,
lo del trigo de las eras,
lo de la juventud pasada.
Lo que queda, ¿que será?;
abierto el corazón aguarda;
de donde venga emoción,
allí dejaré mi casa;
mientras me buscan destino
el destino es lo que pasa
cada día, cada noche,
risas, silencios, palabras,
sin jugar a la ruleta
de las vanas esperanzas;
un desván para recuerdos,
un pañuelo para lágrimas,
y unos ojos todavía
que se encienden como llamas
cada vez que se aproxima
quien puede atrapar el alma,
quien tiene magia en la piel
y redes en la mirada,
quien luego desaparece
y se convierte en fantasma
para enredar en los sueños
mientras que la noche pasa.
Y aquí me tienes romance,
ahora que me acompañas,
vestido de tus renglones,
buscando lo que se canta,
con una rima sencilla,
con un romance se acaba.
Lo que te he dicho seré.
Ya nos veremos mañana.

