parece ser que aunque mucho pensemos
determinadas fronteras no llegan
nunca a vencerse y provocan entonces
el estupor la tristeza el vacío
la sensación de una empresa imposible
para las fuerzas de un hombre sencillo
cuya ocurrencia y error no fue sino
la de ponerse a pensar qué narices
le está impidiendo entender lo inmediato
algo tan simple tangible tan fácil
como es su vida su propia existencia
una mañana cualquiera de agosto
mientras se afeita y se ve en el espejo
con las arrugas del tiempo en su cara
determinadas fronteras no llegan
nunca a vencerse y provocan entonces
el estupor la tristeza el vacío
la sensación de una empresa imposible
para las fuerzas de un hombre sencillo
cuya ocurrencia y error no fue sino
la de ponerse a pensar qué narices
le está impidiendo entender lo inmediato
algo tan simple tangible tan fácil
como es su vida su propia existencia
una mañana cualquiera de agosto
mientras se afeita y se ve en el espejo
con las arrugas del tiempo en su cara