Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Madrid. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de mayo de 2020

Madrid vacío el Retiro en rejas



Madrid se ha vacïado    poco a poco
el aire      adelgazó la primavera
buscando la costumbre del abrazo
pasan las calles  y las tiendas cierran

nostalgia   de la brisa que perfuma
que todo  lo olvidó     mala alcaldesa
del blanco y dulce aroma en las celindas
cielo azul    campo verde    rosaleda

campo de almendros   puerta de Alcalá
bancos perdidos  sendas  plazoletas
secretos abedules     sauzgatillo
castaños rojos  roble de las penas…

un abrazo en el barrio voy pidiendo
¡madrid vacío    y el Retiro en rejas!


martes, 18 de junio de 2019

En la fuente del Berro


Un viejo parque que casi se come la M-30, con árboles –normalmente cedros– viejos y juegos de agua que provienen de la antigua fuente, remodelada, que uno se encuentra a modo de círculo en uno de los accesos. Volví una mañana, con Mercedes Gómez, que tantas cosas sabe de Madrid, y me lo iba explicando todo. Las fotos lo dicen: el verano a punto de llegar, las adelfas en flor, como los rosales silvestres. Nos detuvimos en el palacete –muchos estudiantes, es época de exámenes, en una de las salas– y fuimos a ver al Bécquer de "Santiago", frente a un madroño envejecido que necesita podarse. Historias de jardines, jardineros y ayuntamientos –casi todas de panorama incierto: la política afecta a los macizos de flores, a los setos, al ruido del agua. Le pregunté por la lápida de Bécquer en la calle Claudio Coello: ¡la estaba buscando en el lado contrario, quizá equivocado por la lápida de Palacios, que enfrente está!



Un pavo real en el Palacete, con una extraña colección de pinturas: el lugar se llama "Rafael Altamira", el historiador alicantino. Barrio alrededor, al este la M-30, al oeste casitas todavía y urbanizaciones de clase media que llenaron las cuestas por las que hubo de descender el agua hasta la fuente del Berro. Los centros de gimnasia, que se han puesto de moda, llevan a los corredores para que sufran un poquito más. Y de vez en cuando, jubilados en los bancos, leyendo el periódico. Pero casi nunca se deja de oír el sordo rumor de los coches.
A Mercedes le encantaba el puente moderno que cruzaba la M-30.


Lo viejo y lo nuevo. Detrás de la torre mudéjar se ve el "pirulí", la torre de televisión de Madrid. Mercedes y yo hablamos sobre las cotas de Madrid, que si la estatua del  Ángel Caído, que si los cañones de Napoleón en los Jerónimos. He tenido suerte de que Mercedes me haya desplegado su sabiduría, sencilla y cordial. Su blog sobre Madrid se recomienda en este mismo lugar.
Empezaba a hacer calor cuando volvimos al barrio: cerca Manuel Becerra, el final de la Calle Goya, Doctor Esquerdo, una de las calles más ruidosas de Madrid.









viernes, 10 de mayo de 2019

BLOG RECUPERADO


Después de una larga experiencia en una de las redes sociales –Facebook–, que ha terminado como el rosario de la la aurora, este vate-investigador-sabediosqué ha resuelto no consentir que los anónimos de una multinacional le impongan normas de conducta, moralinas trasnochadas, subterfugios, derivados de la malformación del dinero y otras prebendas, etc. Y ha optado por irse, primero para recobrar algo de su libertad –algo, ya se sabe que toda no se va  a poder– y luego para seguir, en la era de las informaciones rápidas, peleando con las olas. Bien sé que caigo en otra red; pero recuerdo que en este caso era más abierta, pues la mantuve durante ocho años. Y uno hace lo que puede, es decir, no se puede escapar a su tiempo, aunque sí que puede utilizar gafas, paraguas y otros modos de defensa, que se pueden ir cambiando según se vaya apoderando de todos el cambio climático, que es cosa, como se sabe bien, de la avaricia de los poderosos, o de otro modo: del neoliberalismo galopante.

Y lo primero que irá aquí será la entrada de marras, la que provocó que tuviera que abandonar el artilugio, pues al parecer había un censor anónimo que se masturbaba con las fotos de una tribu de Namibia, y que no podía parar. En realidad era una entrada sobre el festín cultural de Madrid. Esta vez va sin censuras. Esperemos. 
Mandaré un correo a la vieja lista de amigos. Es verdad, como en algún caso me han dicho, que la gente ya no lee y que los blogs están destinados a la inercia mental que provoca la inmediatez de las imágenes; algo hay de cierto en todo eso: el universo cultural –cultura es todo lo que hace avanzar los rasgos de la condición humana– anda revuelto y no sabemos qué le fijará o si seguirá así.
Va la vieja entrada, con sus ilustraciones:

HIMBA, la tribu más bella de África y el ayuntamiento de Madrid
Así se titula la exposición de “B the travel brand”, en Madrid, que he podido ver, entre las decenas de exposiciones que a uno le llaman en Madrid, y que se inaugura hoy. En realidad en Madrid lo mejor es dejarse zarandear por lo que está pasando por todos lados, deambular por calles y lugares. Aunque veces hay en las que Madrid se constituye ella misma en centro de lo que ocurre, como pasará también a partir de hoy en “Documentamadrid 2019”, en realidad un festival internacional de cine que se derrama (Matadero, Doré, Cineteca.... y un montón de cines, lugares y barrios). Antes de que empiece este madrileño adoptivo ya ha podido ver algunas antiguas películas de Miguel Albadalejo, Ruth Beckermann... incluso otras de Tavernier, Rohmer, etc. que bien casan con el desenfreno político y cultural que sufre esta capital, que también guarda la obscenidad, la corrupción, la risa en definitiva, de todo lo que desde allí procede. Por cierto, el desenfreno cultural es sano por la parte de lo que ocurre.




Frente a las carcajadas de las Crónicas diplomáticas (2013) de Bernard Tavernier, por ejemplo, vamos a devolver momentáneamente el protagonismo a los Himbas, en un rincón desértico de Namibia, ocupados en sus cosas. También en Madrid. Lastima que el ayuntamiento de Carmena no tenga ni repajolera idea de lo que vive en esta ciudad.

Las dos últimas fotos, por cierto, son las que han provocado la censura de Facebooque, extrañamente; y no las que van arriba.

Etc, etc.etc. Ni siquiera he podido comunicar a mis "amigos" que me estaban bombardeando y que me iba. Y además ha seguido bombardeándome, castigándome y añadiendo las fotos que había dejado sin censurar:



Poco a poco recuperaré las maneras de convertir estas entradillas en depósitos de recuperación, de los que casi ni me acuerdo; por ejemplo, de la distribución de fotos, de su tamaño, etc. En realidad, al final del blog, apenas quedaban lectores. Quizá no sea lo más importante, quizá lo sea mantener un espacio creador.







sábado, 2 de junio de 2018

Y otros sitios en Madrid....


Resulta realmente llamativo que Madrid esté atiborrado de bares y cafeterías, por un lado, y espigado de centros artísticos y culturales por otro. No es exagerado decir que uno puede durante un par de horas visitar una exposición, un museo, ver un teatro o acudir a un concierto y, luego, mientras descansa o cambia de variedad, se toma algo o se refugia en un bar. Así es este extraño y sugestivo Madrid. 


Muchas entradas de este blog se han dedicado a Museos –la treintena de grandes museos de Madrid–, galerías de arte, bibliotecas, centros culturales.... ¡cuántas veces habré dejado de dar noticia de otros muchos encuentros ocasionales, en donde te dan un concierto, te recitan un poema, presentan una revista o un libro o te enseñan una colección de algo.

Haré hoy lo contrario. Un  minúsculo lugar en donde algo así como una comisaria de una junta de distrito popular montó una pequeñísima exposición, con el tema "Asia", que por mor de China yo suelo preferir o  buscar. Pude verla el último día, afortunadamente. El edificio era la propia junta del ayuntamiento –un precioso edificio que data de 1934, como el colegio en la acera de enfrente, por eierto. Fotografié la elegante escalera de subida, por cierto. Lo que se exponía era poco, variado y en general de calidad incipiente (incluso había muestras infantiles), como casi todo lo que hacen en esas juntas, supongo que concejales y voluntarios que se afanan por un distrito mejor.







domingo, 6 de mayo de 2018

Satie en el quince, camino de la Gran Viá


meditaba Satie      con sus silencios
si callaba el pïano         o si armonía
si era mejor     romanticismo puro
o si vagar    por la melancolía

y esto         en la primavera rigurosa
en el quince     subiendo la Gran Vía
con los ojos   clavados en un pecho
que     a veces     de su blusa    se salía

y este intelectüal     venido a menos
entre música      invierno    y celosía
buscaba     a duras penas     argumentos
para    esta vez       no ser    como quería

“–¿le gusta Satie      dama de la blusa?
le ofrezco    compartir su compañía”








martes, 20 de marzo de 2018

madrid se me está yendo de las manos

-->

hoy     he dado limosna   a los quince
mendigos    que comparten su trabajo
entre mi casa y plaza de Dalí
por esquinas     comercios     y mercados

la proporción  guardaban de mujeres
dominaban los árabes         rumanos
senegaleses          –tan de moda–  
muchos españoles      de todos lados

al cruzar el Retiro         a la salida
ramitas de romero       de gitanos
y anglosajones     que formaban tropa
en artilugios       veloces y extraños

este madrid    me está volviendo loco
se   me   acabará   yendo    de las manos




viernes, 29 de diciembre de 2017

Madrid, de fiesta


Y así se viste cada dos por tres, porque desembarcan en Madrid las 57 (¿) provincias machadianas, y la ciudad regala sus muchos tesoros, fundamentalmente museos, parques, calles.... y gentes. Siempre he dicho que los más de 150 museos y exposiciones que ofrece cada día, más las 200 actividades teatrales, los 50 conciertos, salas de cine, etc. dan para todo el público, y para un público con gustos muy variados. Madrid queda lejos de esa sensación casposa que nos trasmite a diario y sin consideración la TV pública y casi todas las restantes televisiones, empeñadas en degradar a su público y exponer vergüenzas y ridículos como materia fundamental, hasta "el cine de la 2" ha repuesto las películas más infames de nuestra historia cinematográfica como si fueran tesoros.... No me extraña que la gente joven y menos joven haya huido a los lugares y rincones en donde no se abone este aburrimiento inmisericorde. Todo ello muy de acuerdo con el vocero nacional del PP, empeñado en que a sus siete millones (alguno se salvará, claro) se sumen los asiduos al descenso a la ignominia. Véase el excelente repaso de Elena Cué, en ABC, que cito como lugar en donde decía que alguno se salva: 


en http://www.alejandradeargos.com/index.php/es/completas/29-exposiciones/219-exposiciones-madrid   Y la web oficial https://www.esmadrid.com/agenda-exposiciones-madrid?utm_referrer=https%3A%2F%2Fwww.google.es%2F



El madrileño se echó ayer a la calle, atravesó el Retiro un par de veces –lleno de gente– y deambuló por el centro, en el barrio de los Gerónimos y aledaños. Entró en varios lugares en donde la cola no fuera exagerada, para empezar en la Casa Árabe, en donde exponía discretamente "Chant Avedissian. Un levantino camino del Este", un egipto-armenio.internacional, del que me interesaban sus módulos básicos para decoración. Centro-Centro tenía largas colas, como el Palacio Linares, el Museo Naval y el quilómetro prodigioso que acoge a Mapfre (Miro y Zuloaga), la Caissa (Chirino), el Tyssen, el Prado, el Reina Sofía.... y una decena más de rincones (Círculo de Bellas Artes, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, el Museo de Artes Decorativas (Finlandia, zapatos y belenes), el Arqueológico Nacional, el de Antropología, etc.) para entender la capacidad humana de crear e imaginar.


Entré en el Círculo de Bellas Artes para ver, esencialmente, dos exposiciones fotográficas, que se están extendiendo cada vez más, como arte de doble filo: la representación de la historia y la realidad, por un lado; la del propio arte fotográfico. Muchas salas exponen en estos momentos colecciones de este tipo, entre ellas las del Canal Isabel II (Juan Manuel Díaz Burgos), Mapfre (Nicholas Nixon), La Caixa (Fotopres), Museo ICO (arquitectura), etc. y eso si uno no quiere alargarse a Matadero –casi siempre espléndido– o por el otro lado hasta el Museo de Ciencias Naturales, que mantiene con acierto varias exposiciones interesantísimas. Y nos hemos quedado sin ver por ahora las tablas flamencas del Museo Lázaro Galdiano, el Sorolla, el Cerralbo, el Romántico, el de la Historia de Madrid, La casa encendida....; o los mucho más actuales de Telefónica y otros lugares más inclinados a la técnica o  productos culturales nuevos. Imposible enumerar todos.
Sigue la serie de algunas de las que vi en la exposición fotográfica de Albert Kahn (anteriores a 1936):


Descansé en la azotea del Círculo de Bellas Artes, desde donde Madrid se diversificaba en mil quiebros, siempre sin acabar (en obras la iglesia de San José, en donde se casó Lope, la vieja iglesia teresiana de Madrid), con las cuatro nuevas torres a lo lejos y esos carros metálicos tirados a lo BenHur que quebraban el cielo azul y blanco de la mañana madrileña.