Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

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sábado, 30 de mayo de 2020

Primer paseo por el Retiro y jureles


Primer paseo por el Retiro, con una simpática patrulla; "Podemos" aprueba el salario mínimo; el primer gazpacho y el primer escabeche, de jurel o caballa..... ¿Quién dijo que no se pueda cantar todo en verso, Garcilaso? Habrá que recuperar, para el cada día, los cauces de la vida normal y llevar a los versos también lo que sea inmediato, sencillo, como esa hilera de madroños del vate enfundado en mascarilla de 0'70, arriba los plátanos y abajo el seto de las abelias. En el mientras que de tanto va y viene una primavera atormentada y se riega la Península prodigiosamente, lo que quiere decir que los precios desmesurados de frutas y verduras son cosa de intermediarios y grandes superficies, que, una vez más, aprovechan lo que se llama "la coyuntura" para enriquecer a sus dueños, que no a los cajeros ni a los trabajadores.


En el mientras que de tanto, insisto, los temporeros agrícolas de Andalucía, Cataluña y Aragón enferman hacinados, sin agua ni luz ni letrinas.... ¿Dónde están los partidos políticos de esas zonas, dónde ERC, la CUP, los Sociatas.... ? Porque de PP y a su derecha no se espera más que su propia ambición. Ya paro, porque si no, los versos, no dirán nada más].




cuánto mirar las nubes         qué de rosas
se escondió la riqueza      que avasalla
"Podemos" sufrirá      de mil insultos
lo que queda     ya solo      es lo que falta


enlazados       sin orden ni concierto
esperamos      que llegue la llegada
con los ojos     recién inaugurados
y un trocito de luna      que nos mata

alertas         expectantes      cavilosos
la luz negra      perfuma      ríe       y canta
diremos       lo que nunca conocieron
quienes      tanto recitan     las palabras

en una interjección       enloquecida
el grito     de querer       cada mañana

domingo, 17 de noviembre de 2019

Elecciones y compromiso



Lo que más me sorprendió de mi día entregado a las elecciones fue la juventud de chicos y chicas del PP,  que había muchos, y la moderna belleza de una estilizada policía que turnaba sus estancias con otros compañeros. Bien está, porque eran dos prejuicios que necesitaban corregirse con la realidad. También abundaban los "apoderados" de Vox, quizá los más numerosos, que no resultaban tan uniformes y amigaban, a veces, con  los de PP. "A mí , lo que me alucina", decía un joven estudiante de derecho del PP, en conversación con otro apoderado de VOX, "es que nos llamen "fachas". Hablé mucho, durante aquel largo día, como "apoderado" de Podemos en los varios lugares a donde me destinaron, Central, San Isidoro, Quevedo... 
Fui de madrugada, en mi "bicimad", aunque Google –que ya está haciendo casi todo mal– no daba los estacionamientos cercanos a mi colegio, tan solo los antiguos –al del rincón del Retiro fui–, y no el que estaba, en la calle Granada, al lado de mi colegio. Google ya hace casi todo mal, porque su buscador coloca en primeros lugares al que más paga y no señala a los que no pagan; ya lo diré. Y porque miente descaradamente: por ejemplo si le pides "vuelos directos a Chengdu, China", te ofrece en primer lugar compañías  como Iberia (que no vuela directo) y no aparece Beijing air linea (que sí lo hace). Etc. Ya hablaremos de esas miserias.


Vuelvo al día de marras. Eso sí, sin pizca de pasión puedo aseverar que calaron en mí, profundamente, los tres "apoderados" de Podemos con los que hablé: el matrimonio de Covadonga (ella, maestra con mucha historia a sus espaldas; él, ferroviario cumplidor y trabajador infatigable), Victoria (desgarrada y cordial). Digamos que me encontré a gusto ejerciendo mi tarea de asesoramiento y control, que no fue extremado porque las maneras de la tropa de jóvenes –en su mayoría– del PP se sabían "todo" a pie juntillas, y porque eran ellos los que mantenían vigilancia sobre los de VOX. De manera que en tanto se recontaba, yo hice migas conversacionales con una apoderada de VOX, una especialista en informática, de mediana edad, a la que preocupaban lo mismo las "empresas" que la "clase política". Obviamente, convine con ella, pero no entramos en otros temas de educación, sanidad, etc. También deambulaban por allí los "apoderados" de Íñigo Errejón, que así les llamaba yo. Un poco tristes al cabo.
Enfrente, una plaza advertía de la casa de José Hierro, el poeta de "Alegría" al salir de la Guerra Civil, en eneasílabos que marcaban la distancia con los "garcilasistas".


En mi mesa y en general en mi barrio barrió el PP proporción 200), seguido a distancia (110) del PSOE, luego VOX (75) y luego mi tropa de Podemos (unos 60).... hasta llegar al vovo solitario de los "animalistas" y a ningún voto de otras formaciones, que uno no conoce porque todo se basa en publicidad y masas. 

Cuando llegué a casa con mi bicimad, tarde, cantaba la sexta los malos resultados para muchos y el triunfo de VOX. Devoré lo que pillé, porque en mi centro (calle Fuenterrabía), por mor de los turnos, hube de comer solo, un triste menú en Ruth, a  la vuelta de la esquina. De vuelta, comprobé con mis colegas del PP que ellos tenían su envoltorio de comida, que miré con envidia. Me ofrecieron, Diego, el estudiante de Derecho del PP cuyos padres eran de "Podemos" (eso me dijo) me ofreció compartir vituallas. Me pudo la dignidad y una pareja de policías que habitaban puerta y pasillos, los dos bien majos, aunque mis ojos reposaban una y otra vez en aquella maravillosa policía, rubia, estilizada, alta, cargada de "percings", de la que me hubiera enamorado perdidamente si el recuento hubiera entrado en la madrugada y yo hubiera podido perder mi condición de "apoderado de podemos enamorado de una policía". Torcidas vienen las cosas para los amores. Siempre estuvieron un poco torcidas, porque parece que esa es una condición para los amores que prenden.


Eso sí, como estuve en colegios y soy del gremio, husmeaba por los rincones de las clases, fotografiando los carteles de los niños, los menuses, los huertecillos, las consignas.... Tarea la más noble, la enseñanza, siempre que el/la profe determine claramente sus límites.

lunes, 27 de mayo de 2019

Todas las elecciones

Dos temas dominantes en este país: el fútbol, como siempre, y la política, con una sonrisa irónica de vez en cuando, porque este segundo dominio llega se quiera o no se quiera a todo el mundo chorreando vicios, los nuestros, de manera que el españolito escucha, discute, sonríe... y a veces vota y a veces pasa. Me ha venido tarde tanta materia encima, y ayer, después de las votaciones me acosté con una idea, que me ha sobrevenido nuevamente por la mañana, hasta el punto de que me he afiliado a un partido, así, a las bravas, manchando mi pureza de intelectual aséptico que no cree en casi nada. Diré al final a qué partido me he afiliado.
Antes, las consideraciones obvias. España es mayoritariamente vieja –como yo– y de derechas, sobre todo la parte de la población que suele votar. Y la derecha admite en su cuerpo casi todo tipo de gangrenas, más que la izquierda. Pero las sangrías no suelen hacer mella en el cuerpo de electores, que se aferran como lapas a sus creencias, sobre todo los que padecen de inspiración divina o religiosa. Educación, cultura, viajes, lecturas, charlas.... todo ello educa a la gente, que afila sus ideas y puede llegar a ver lo que se nos suele ocultar, sobre todo desde la esfera política. Mala cosa cuando ese ingrediente de la condición humana se menoscaba, se degrada o se recubre con otros menesteres, particularmente cuando se alía al dinero, que en nuestro universo se disfraza de mil maneras (liberalismo, capitalismo, etc.) Y mala cosa cuando el dinero suplanta a educación y cultura.
La gente vota, la gente pasa, la gente se entera de lo que le interesa o no.... y según eso vota, claro. 

La maldición de la izquierda es la dispersión del voto. Suelen dispersarse porque no saben –no sabemos– integrarse en grupos, son demasiados quisquillosos con sus matices individuales, a los que les cuesta mucho trabajo renunciar para el rebaño del partido, en donde hay autoridad, jerarquía y renuncia a ser excesivamente puntilloso. Nuestra historia reciente –para el que la quiera conocer– suministra sobrados ejemplos de la dispersión de las izquierdas. Parece ser que es inevitable. Entre nosotros, llegó paladinamente a Íñigo Errejón –ese chaval tan listo y simpático–, que no supo atenerse a tamañas abdicaciones. Lo malo es que la acompañó en su aventura Carmena –cargada de experiencias–, con lo que la ilusión de un corralito de izquierdas reunidas (¿cuántas hay ahora?) se fue la porra. Y allí se quedará, sobando sus ideas sin alcanzar nunca el lugar de gobierno desde donde se  pueden hacer cosas, eso dicen.

Y mientras tanto, la CUP se apagó. En aquel universo burgués, aquella gente no tenía mucho qué  hacer. Hicieron mal en abrazar el independentismo, cuando su guerra era otra, muy vieja, la lucha de clases. A lo mejor, la vieja burguesía catalana (PDK, la más corrupta de Europa según Jiménez Villarejo,  y le creo) intenta segregarse de la España pobre, castiza y miserable que se arrincona en Galicia, Extremadura, Castilla, Andalucía.... y que ahora va a ser gobernada en muchos lugares por el viejo fantasma de VOX, que le dará nuevos argumentos a los catalanes. La salvación podría estar en los socialistas y en la ERC; pero no estoy seguro de que pueda ser así. Se han desenterrado las viejas hachas de guerra.

Mientras tanto Pablo Iglesias se ha convertido en una especie de coro colectivo que canta verdades, al que no le van a hacer mucho caso, rodeado de confusión y gente desordenada, trabajadora, humilde.

Me he afiliado a Podemos. 


lunes, 19 de marzo de 2018

de la vida común


soy un señor      mayor     que  va a la compra
vigilo el  precio    con que traen las fresas
que vuelva eurovisón    me importa un rábano
viernes pescado      miércoles lentejas

cuando hago cola    en el supermercado
grito    con los demás   al que se cuela
me trago algún programa de     la cinco
y  veo las noticias     de la sexta

he votado a podemos    por hartazgo
y no entiendo     por qué      de tanta mierda
me    bajan   la   pensión    todos    los  meses
suben la luz  y  pago las recetas

pensaba que la gente       en cataluña
por fin     se iba     a volcar     votando a iceta

viernes, 3 de febrero de 2017

Podemos o no podemos

un señor mayor soy    que  va a la compra
vigilo el  precio    de las berenjenas
que vuelva la pantoja me trastorna
viernes pescado      miércoles lentejas

cuando hago cola    en la pescadería
grito    con los demás   al que se cuela
me trago los programas de     la cinco
y  veo el telediario    en la primera

he votado a podemos    porque sí
y no entiendo por qué de tanta mierda
me bajan la pensión todos los meses
suben la luz   y     pago las recetas….

pensaba que el gafitas     de verdad       
nos vendría a ayudar       con el coletas


jueves, 12 de noviembre de 2015

La mirada al otro


Renovada por las poesías y las clases de Juan de Mairena, la mirada al otro siempre ha sido obligación y atractivo de la condición humana. En estos momentos la mirada al otro –con intención, primero, de conocimiento serio; luego, de comprensión; finalmente de todo lo que se resuelva: ayuda, solidaridad, convivencia, quizá precaución, etc. En estos momentos, decía, la mirada al otro es más necesaria que nunca, probablemente por ese ingrediente maldito de nuestra sociedad moderna, que ahora se llama "desigualdad": el que produce la huida y el dolor de los emigrantes; la tristeza de los que viven pegados a la miseria; los explotados de todo el mundo.... La mirada al otro también sirve para la historia de los que se quieren ir, no se sabe dónde, pero se quieren ir: segregaciones, separaciones, independencias, ansiedad por una vida más digna, mejor, sueños de felicidad en otros lugares en donde se puedan realizar –educación, comida, sanidad, familia, cariño, amor, subsistencia, trabajo....– como personas.


Y sí, también concierne al llamado "independentismo", por qué no. Los que quieren hablar su lengua en todas las circunstancias –médico, juez, familia, canciones, escuela....–, los que no quieren que les traten como a otros cuarenta millones de distinta condición y circunstancias; los que quieren agruparse con los que sienten y son como ellos para organizar su existencia. 
No quiero hablar del sexo de los ángeles, como los políticos, porque eso no sirve para nada o, en todo caso, solo para disfrazar la realidad. El último párrafo concierne a una de las situaciones candentes de nuestra sociedad –el independentismo–; y el primero a otra más general y quizá más grave –la emigración de pueblos enteros, por la guerra. Sobre esta última, sabemos que se han creado unas circunstancias globales que no nos permiten actuar plenamente: no todos podemos ir a nadar a las aguas del mar Egeo para salvar a los que se ahogan en la travesía hacia la libertad soñada, no todos podemos entregar parte de nuestro sueldo a ONG, no todos los que ven el telediario alcanzan a entender lo que es cierto y lo que está manipulado, etc. Las naciones ricas, las sociedades neoliberales, se han apañado para enquistarse en su estatus y que no haya muchos resquicios por donde puedan resquebrajarse. El caramelo de ¡30 emigrantes que han llegado a los telediarios del país!, cuando por lo visto hay más de cien mil esperando, es un retrato macabro de esa situación.

En cuanto  a la otra cuestión, la conocemos mejor y, por tanto, podemos ser más perspicaces: adivinamos en alguno de los grupos –por ejemplo, en la CUP– que quieren ser "otros" todo el aliento y nobleza de los que han visto y padecido situaciones constantes de injusticia; y por tanto su independentismo no es que se deba permitir, es que hay que solidarizarse con él y apoyarlo. Nosotros también tenemos que conseguir que sean otros, probablemente al margen de un despliegue de banderas que esconden o tamizan la realidad. La bandera es un trapo. Un símbolo, dicen: no hace falta acudir a símbolos cuando no hay trabajo, se esperan diez horas en un hospital, no se puede pagar la factura de la luz, hay que irse lejos a buscar la dignidad, etc. Que no se esconda la realidad con símbolos. Y eso vale para la bandera "estrellada" o estelada, sobre todo cuando esconde la corrupción de las clases privilegiadas. 
Ojalá quienes han logrado un exiguo porcentaje de votos en Cataluña puedan mantener sus pretensiones –¿utópicas?, ¿por qué utópicas?– de ser ellos plenamente sin que sean, una vez más, engullidos por las corbatas, los sobresueldos, la mafia venenosa que lleva tanto tiempo engangrenando nuestra vida pública.
Y yo votaré a Podemos, por cierto. 
Entro en campaña.



La mirada al otro se necesita mantener y cultivar. En mi actividad profesional ocurre también; por eso, después de haber ilustrado las páginas de este blog con la exquisita tradición del arte sacro de la época neofeudal, con las exposiciones de las vanguardias, –Kandisky, Munt, Murillo, etc.– los cristales de roca milaneses del s.XVI, etc. voy a salpicar esta página con muestras del arte africano que he visto recogidas en el Museo de la Santa Cruz de Toledo. No conozco sus raíces ni su alcance; pero sí que percibo vagamente que todo eso se ha de mirar y entender de otra manera, por eso lo traigo aquí.




jueves, 18 de junio de 2015

Sobre la limpieza de los colegios y otras sutilezas


De repente los tertuliamos de las cadenas, digamos, de derechas, se han vuelto algo obtusos y no parecen entender lo que la nueva alcaldesa de Madrid quiere conseguir con esa fórmula tan sencilla de las "madres limpiando los colegios". ¿No lo entienden o barruntan en verdad de qué se trata? El caso es que hoy he visto en varios reportajes razonar con estupor cosas como "va a dejar sin trabajo a mucha gente", "está improvisando", "el ahorro será del 1%"… No parece que vaya a ser así: van a seguir existiendo trabajadores que ejerzan esa tarea en los colegios, y se les va a pagar igual o mejor que a los que hay, quienes se van a quedar sin su parte van a ser las empresas que intermedian, es decir, quienes se hayan constituido como empresas de capital casi puro, que a su vez contratan a trabajadores. Lo de improvisar...., bueno, no vamos a traer a colación el trasfondo histórico de esta cuestión, de abundante literatura con nombres que se suelen utilizar para asustar al que no sabe. En cuanto al ahorro, parece que podría ser de casi toda la tajada que la empresa-capital se reserva, según mi experiencia, hasta el 60% del dinero que se sustancia en los contratos públicos. 


El caso es la mar de sencillo y se puede extrapolar a miles de situaciones semejantes, en todos aquellos casos en los que se contrata y concierta a través de empresas, consulting, etc., siguiendo criterios legalizados (que no legales). La empresa, a su vez, contrata o tiene a las personas que ejercen directamente la tarea (limpiar, catalogar, acarrear, ajardinar, guardias jurados….) Estoy hablando, en principio y por claridad, de empresas que no tienen complejas competencias técnicas (limpieza, guardias jurados, vigilancia, jardinería de mantenimiento, obreros no cualificados....) El resultado final de esta operación en muchos casos es que esa empresa, sencillamente, aparta lo que gana en la operación como tal empresa y da el salario a las personas que, a su vez, contrata para ese trabajo. Lo he visto hacer muchas veces; el resultado es que el capital (la empresa) gana por intermediar –es lo que hace– y el salario real (de los trabajadores) de las personas contratadas cae a niveles ínfimos y a condiciones penosas, que deben aceptar, porque el mercado de trabajo se mantiene barato con el paro galopante: si no lo aceptas vendrá otro, no hace falta estar muy cualificado. Es maravilloso para el empresario que el trabajador mendigue un puesto de trabajo.
Pero la alcaldesa habla de una cooperativa de madres, no de una empresa, por cierto, es decir de un modo de hacer en el que los beneficios se reparten entre todos los trabajadores y no son del capital invertido. Y eso no perjudicará a los asalariados, perjudica al capital interpuesto y todopoderoso. He manejado la explicación con sumo cuidado, precisamente porque conozco el trasfondo histórico (e ideológico) de esta situación, que hace falta volver a explicar cuidadosamente, sobre todo a los trabajadores, que intuyen que en todo ese tejemaneje son los perjudicados.
Desde luego que protestan las empresas o, mejor dicho, el capital que en estos casos opera más que como empresa de iniciativa propia, como pura fuerza de capital para intervenir en el mercado de trabajo, en su favor y en detrimento de los trabajadores. Una de esas empresas es la que ha comentado que se va a dejar en la calle a los trabajadores de la limpieza: no, insisto, seguirá habiendo trabajadores que ejecuten esa tarea, lo que no existirá es el gravamen de un capital que se queda con más de la mitad de lo que ellos hacen.
¿Tan difícil es de entender? Frente al capital que ejerce su fuerza en el mercado, abusivamente en las circunstancias que he ejemplificado, y solo en esas, la mejor defensa posible es la de las cooperativas.
Y sí, querido anónimo, para esto, fundamentalmente, sirve el blog, el facebook y demás. En Facebook ilustré con un empresario espantado ante la propuesta de la alcaldesa. Lo dibujó Carducho y anda expuesto en la Biblioteca Nacional de España, en donde ese sistema de contratación abusiva, en favor siempre del capital, opera a las mil maravaravillas, y no solo en vigilancia y guardias jurados –en detrimento de bibliotecarios–, sino incluso en niveles técnicos de todo tipo. 


Aquí está la ilustración, que acompaño de otra en la que se ha motejado a Pablo Iglesias de diablo. ¡Qué premonición la de Carducho!

martes, 16 de junio de 2015

Corrupción y confusión

No queda más remedio que insistir en este motivo –y ya lo estoy haciendo también en facebook, que probablemente se inventó para eso–, porque con toda la batería de medios a su alcance, incluyendo televisiones, publicidad, periódicos, declaraciones de la banca y de los empresarios, etc. están intentando crear una marea de opiniones en las que, al fin y al cabo, se difumina la responsabilidad de la corrupción, que a veces ha llevado el etiquetado de "imputación", con lo que una persona "imputada" (por ejemplo, la portavoz de podemos en el ayuntamiento de Madrid, imputada por una manifestación de tipo político), pasa a ser por arte de birlibirloque persona que debe de dimitir, igual que un corrupto de la vieja escuela, de esos que se han enriquecido a costa nuestra, normalmente del PP, pero también sociatas y sindicalistas (Bankia). A esa ceremonia contra la honestidad informativa y contra la inteligencia están contribuyendo los propios concejales socialistas del ayuntamiento de Madrid, apoyados por su cabeza, que debe guardar más interés en derrocar a los que rigen que defender la verdad.  
La jarana con la que se adorna todo sirve para señalar acusadoramente a toda la candidatura de izquierdas, a su gente, a su modo de hacer…. A cualquier tertulia que uno llegue, el arco de tertulianos de la vieja guardia se empeña en vociferar "¡Son como nosotros!", "son tan ladrones y mentirosos como nosotros hemos sido durante mucho tiempo, ¡fuera, fuera, que dimitan". Noble actitud la de socialistas y peperos, corruptos hasta las cejas y, además y ahora, tremendamente desvergonzados.

Lo que pretende y es posible que en parte consigan es
1) diluir parte de su propia culpa en el río revuelto 
2) crear un estado de opinión que consiga meter en el mismo saco de políticos corruptos a los que acaban de llegar con la sana y primera intención de librarnos de aquella lacra, buscando modos infectos de equiparar su conducta con la de los recién llegados, ¡antes de actuar!

Item más. Hoy nos ha espetado un sermón de aúpa el director del BBV, y naturalmente nos lo han pasado por TVE, asegurándonos –entre otras guindas– que lo que la "izquierda radical" puede hacer va a dañar a "los menos favorecidos". Para aderezar ese discurso también ha hablado uno de los directivos de la asociación de empresarios. ¡Sí que estamos bien informados! Desde luego, no creo que la gran banca sea de los "menos favorecidos", ni que este individuo tenga capacidad ni sensibilidad para analizar más allá de sus billetes y acciones, que en definitiva importan un comino al mileurista de de diez horas diarias y te despido cuando quiero, que lo único que desea es mantener el mínimo vital al que le han reducido y mendigar un trabajo. Ese director de uno de los bancos más poderosos se permite la chulería de aconsejar a la gente que ha votado mal, para que no siga por ese camino, porque la cosa puede ser mucho peor. ¿Peor para él, para la Banca o para quién?  ¿Será mucho peor para los pensionistas, para los desempleados, para los millones de parados, para los jóvenes sin empleo....? Pero ¿cómo se puede hablar desde ese pedestal innoble con tanto desprecio hacia lo que la gente ha votado? 
Item más, que enhebra con lo anterior, y acoge a Barcelona de paso: cuando se dice que se van a desmontar los grandes negocios (la Fórmula 1 en Barcelona, los grandes proyectos urbanísticos, etc.) se critica que eso "da dinero" (a Barcelona, a Madrid, etc.) ¿A quién da dinero de verdad? "A todos" se contesta, beneficia la economía de la ciudad, del país: hoteles, restaurantes, ladrillo y construcción, etc. ? Y yo me pregunto, ¿llegará ese chorro de dinero al camarero del bar, al empleado de la oficina, al funcionario de escala final, al policia de calle, al mozo del hotel, etc.? No: se queda, primero, en el gran capital, luego se derrama en empresas del ramo y clases privilegiadas, como mucho alcanza a propietarios diversos; pero yo no he visto nunca que alcance a los salarios de los que de verdad lo necesitan. Y recuerdo que cada día es mayor la diferencia entre quienes más tienen y quienes bordean la miseria. Y seguirá, claro que seguirá. 
Creo que para decir estas cosas se ha inventado el blog.

miércoles, 13 de mayo de 2015

Por qué voy a votar a Podemos y a Carmena


Al parecer hay que justificar por qué se vota a podemos y no tanto por qué se vota a otros partidos. No lo voy a hacer como justificación, sino precisamente para ayudar a entonar a coro las razones de ese voto, de manera que quienes lo hacen se sientan reafirmados en su voto, aunque a veces sea algo temperamental. Las razones del temperamento están, en este caso, en nuestra historia reciente.
Ante todo, porque estamos deseando que haya gentes, personas, que, sin ese barniz político evidente que tanto nos ha castigado, saltan a la palestra, salen a decir lo que es clamoroso en la mayoría de la gente indignada: cosas tan sencillas como "nos han estado robando por todos lados", "nadie asume la responsabilidad del saqueo de los bancos", "siguen paseándose por la calle todos los que han incurrido en corrupciones evidentes", "¿cómo se compagina el despilfarro de millones con el paro y la precariedad en sanidad y docencia?", "sigue habiendo cinco millones de parados", "cada vez hay más distancia entre ricos y pobres", "el trabajo se ha convertido en semiesclavitud para los más humildes".... Centenares de preguntas de ese calibre. Hay un grupo de gente que las ha esgrimido, voceado y se ha comprometido a enfrentarse a todo ello.
En segundo lugar, porque la clase política anterior se ha enfrentado a ella como si fueran de la misma calaña –por lo menos son nuevos– y ha querido equiparar sus propios desmanes con lo que Podemos pretende. Disparate que irrita sobremanera, ¿cómo pueden argüir razones morales los viejos partidos para intentar desvalorara a Podemos?
En tercer lugar, por el hábito que tienen los viejos partidos, primero, de mentir descaradamente; luego, de engañar a la gente cuando se acercan las elecciones. La reiteración cansina de esa actitud permite que sepamos, antes de que abran la boca y sean del partido que sean, lo que van a decir, sobre lo que van a  mentir y a quienes van a atacar. Es aburrido, y falso.
En cuarto lugar, porque la nueva agrupación ha conseguido unificar rechazos y entusiasmos, casi casi por encima de ideologías más o menos enquistada; quienes comulgan con los restantes entusiastas de podemos se han  ido a otro guión, en donde lo que predominan son cuestiones como: que se depuren las responsabilidades de los corruptos, que haya honestidad y transparencia en las gestiones, que las diferencias entre ricos pobres no sigan aumentando, que se salvaguarden los servicios de educación y sanidad para todos.... También en este cajón, como en los anteriores, se pude continuar con la enumeración. Y nótese que pueden aplaudir estos principios votantes de todas las condiciones y partidos.


En quinto lugar, que se depure la poderosa clase política, con sus ramificaciones en las grandes instituciones (bancos, ejército, consorcios, magistratura, ayuntamientos y comunidades, etc.) para adelgazarla al mínimo, sustituyendo a los políticos por buenos gestores siempre que sea necesario; es algo, por ejemplo, que podemos impone a la candidata socialista de Andalucía, que no parece entender que es un principio reclamado, una exigencia para quienes estaban acostumbrados a hacer y deshacer a capricho.  Maravillosa la actitud y las explicaciones de la candidata de Podemos allí.
Que el sistema económico que padecemos –probablemente también en Europa– no aplaste a millones de trabajadores, empleados, emigrantes, pensionistas, etc. al rincón de escoria inservible; y por tanto que la regulación de sueldos, impuestos, pensiones, etc. tienda claramente a corregir estos aspectos, cosa que no ocurrirá mientras se siga ahondando la diferencia entre quienes tienen todo y quienes van a no tener nada.
En séptimo lugar: que se sitúen por encima de los engaños nacionalistas teñidos de xenofobia, para adecuarlos en su justo lugar y medida, sin que prevalezca el "nacionalismo español" (o el catalán, el vasko...) como arma de combate. Esto es: que sigue siendo prioritario hablar de la dignidad de la condición humana.
Que no se conviertan las creencias religiosas en motivos de imposición ideológica, como el aborto de Gallardón y de Aguirre, y se exija el respeto a la libertad de todos y a la libertad de las minorías, siempre que no entren en competencia con la que los demás han logrado.
Que se acepte, regule y ahonde en todos los procesos de inmigración.
Que se diga y prometa todo lo anterior de manera seria, convincente y razonable.
[Y es posible que estas razones hayan de ser matizadas, lo que es un nuevo principio: el diálogo, la rectificación y la enmienda, si es el caso, normal en cualquier sociedad democrática].