Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

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lunes, 18 de mayo de 2015

La ruta de Galicia


I
cabañas y pinares de Segovia
cielo azul que se afila en la meseta
y una línea quebrada al horizonte
con las cumbres nevadas de la sierra

el viajero por fin lee el periódico
despacio, casi todo lo que cuenta:
gabilondo, que engaña, como siempre;
y Luis, descolocado, no se encuentra;

lo del pp no me interesa mucho,
ya me sé de memoria lo que piensan;
la gente va a votar de forma extraña,
lo dijo Sácristán: “¡qué país de mierda¡”

Tantos campos cuajados de amapolas.
A mí lo que me da es mucha pena.

II
En el tren que bordea Portugal
primavera me lleva de la mano,
los cristales enmarcan los paisajes,
los pueblos se suceden y los campos;

del verde va brotando el amarillo,
el trigo todavía no ha espigado,
a veces viene aroma de tomillo,
a veces el recuerdo o el cansancio;

Medina tiene un aire muy antiguo,
el duero enseña huertos bien regados,
Zamora se encarama si la miro,
en Sanabria la magia de su lago...

Muy pronto llegaremos a Galicia.
Horizonte de mar. Final cercano.


III
El tren de Orense va como una bala,
a su izquierda le está siguiendo el Miño
en un túnel cercano le abandona
y se dirige luego a Carballiño.

Ha cambiado la gente y el paisaje:
Lea, Lalín, Silleda... caseríos;
la jara ahora son tojos y brezales,
entre bosques de robles y de pinos.

Los avisos del tren, en varias lenguas,
mientras yo abro mi IPad y estudio chino;
de vez en cuando fresnos y castaños,
prados, viñedos, montes de eucaliptos.

Estamos en Galicia, huele a hierba;
el color de la tierra se ha perdido.







domingo, 30 de noviembre de 2014

En tren


Barro y terrones en los surcos húmedos
cuando cruzo los llanos de Segovia:
una estación que Guiomar se llama;
para en Medina y al arrancar maniobra;

los silos de Castilla van pasando,
muy pronto llegaremos a Zamora;
viene una luz intensa, limpia, pura
del cielo azul, del horizonte rosa;

por la ventana solo se distinguen
bosquecillos de álamos sin hojas;
el viajero ha dejado de mirar,
el horizonte de color reposa....

Nos vamos hacia el túnel de la noche
dentro de poco todo serán sombras.



[Todas las fotos, desde el tren, como bien se ve].