Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

Mostrando entradas con la etiqueta Mimosas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mimosas. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de marzo de 2017

Campo de almendros del Retiro

membrillo japónico (al fondo, Chueca)
fossitia
mimosas
yemas de los lilos

Árboles blancos    árboles rosados
árboles   de repente     renacidos
forsitias   prunos     magnolios de flor         
mimosas     cerezos      rojos membrillos

sorprende a cada paso algún color….
he mirado al cruzar al sauzgatillo
un esqueleto oscuro      todavía      
mas ya se abren     las yemas de los lilos

a lo lejos agitan      las mimosas
un enjambre  de ramos amarillos
aun me queda pasar junto a los plátanos
y admirar a los grandes eucaliptos

por fin   nevados   blancos   rosas   rojos 
campo de los almendros del Retiro



























martes, 14 de febrero de 2017

Mimosas





Son de febrero. Aparecen primero discretamente coronando los árboles, sobre todo las ramas que recibieron el sol invernal. Esta vez no las he descubierto en el camino, como otras veces, me han sorprendido, tempranas, como siempre, en un balcón de una preciosa tienda de la calle Asturias de Barcelona.  Allí no podía olerlas, claro, de manera que cuando me las volví a encontrar a la entrada de un restaurante de barrio en Gracia, también en Barcelona, sí que pude olerlas. 


Dentro de poco podré comprar un ramo –cuando haya más y bajen de precio– que dejará que su amarillo fresco y débil se torne poco a poco cobrizo. Y entonces, porque han cogido polvo, las quito: es otra manera de medir el tiempo, o que el tiempo mida mis estaciones. 
Mimosas.




viernes, 31 de enero de 2014

Mimosas renovadas


He ido a comprar el pan –día de invierno–
y ha sido de verdad grata sorpresa,
he vuelto con el pan y con un ramo:
unas mimosas hay sobre la mesa;

dudé con los jacintos y narcisos;
se morirán de envidia cuando vean
que el perfume de un árbol que madruga
al entrar en la casa mimo deja;

amarillo brillante son sus flores,
racimos de otras flores más pequeñas
que conservan la gracia y la textura
hasta que llegue nueva primavera.

Mimosas, como todo lo que amo,
si cerca paso, renovadas, frescas.


miércoles, 25 de enero de 2012

Me han dicho que ya vuelven las mimosas

    mimosas encendidas en los árboles
el sol de enero las engaña siempre
aroman de amarillo los paisajes
perfuman lluvias y barros y nieves
    forsitias seguirán a las mimosas
y el tojo y las acacias y el verde
de las primeras hojas y botones
y el rosa de la flor que no se atreve
    a volver otra vez con la sonrisa
mientras sea el invierno lo que siente
no hay modo de parar si viene vida
no hay modo de parar si el tiempo viene
    el tiempo de la luz que todo arrastra
las mimosas me dicen que ya vuelven

sábado, 5 de marzo de 2011

"La primavera llegará muy pronto...."

La primavera llegará muy pronto,
es lo que anuncian los almendros blancos,
las yemas verdes de las ramas grises
que en chopos mueve el viento y en castaños;

mientras deciden su color los días,
azules goza, que se van temprano,
que no se alejen de tus ojos nunca
lo que podrían recoger tus manos.

Nada se empieza y nada se termina:
siguen las estaciones, nieva en marzo,
después de las mimosas las forsitias,
que todo vuelve mientras que nos vamos.

Con esta nieve tan al fin de invierno
habrá que ver cómo se pone el campo.

miércoles, 9 de febrero de 2011

"Las mimosas serán para los muslos...."


Las mimosas serán para los muslos,
arrayán blanco, en flor, en las caderas,
hojas del limonero por la espalda,
para el cuello y la nuca, madreselva,

mordida entre los labios la albahaca,
que las manos estrujen vïoletas,
mientras las recias hojas del romero
con el vello de tu sexo pelean;

haremos archimboldo los dos juntos
en un lecho de rosas y camelias;
azotes con glicinias en la espalda,
al costado heliotropo y en las piernas.

Los brazos como ramas en los brazos,
y el río de los cuerpos que nos lleva.