Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

domingo, 28 de noviembre de 2010

Homenaje a Mario Hernández

Ayer por la noche se celebró un homenaje a Mario Hernández, catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, que decidió jubilarse al finalizar el curso pasado –hubiera podido continuar con sus tareas docentes durante cinco o seis años más–, de una labor que ha venido desempeñando durante los últimos cuarenta años; de la docente, porque las de investigación y creación se verán, con toda probabilidad, incrementadas a partir de ahora. Un grupo de discípulos y colegas decidió, y sin avisarle, reunirse con él para un rato de compañía y exaltación de la amistad, pero sobre todo para reconocer sencillamente magisterio tan largo. Quienes lo organizaron –yo no estaba entre ellos eficazmente, solo en "espíritu"– sé que se sintieron pronto desbordados por la gente que iba acudir y la capacidad del local elegido –un restaurante palentino, en Madrid–, que inicialmente daba espacio para unas treinta o cuarenta personas. Finalmente se cerró la convocatoria como se pudo. Ya habrá más homenajes.
Sabina de la Cruz lee unas palabra

 
Fue muy grato encontrarse con un grupo de sus discípulos –Elena Perulero, entre ellos, organizando–, algunos pocos colegas del departamento, entre los que me cuento, muchos amigos y colegas espontáneamente llegados de cercanas o de lejas tierras: Laura Dolfi (Italia), Christopher Maurer (Boston), Efraín Kristal (California),  Lina Rodríguez Cacho (de Salamanca), J. Neira (de Málaga), J.M. Pedrosa, Rosario López, Dolores Noguera... además de Sabina de la Cruz, Manuel F. Montesinos, Margarita Ramírez, Mercedes Bengoechea... con la colaboración de amistad y de arte de Gonzalo Torné; y el exquisito regalo final –una sorpresa para todos, creo– de una Antología mínima, impresa, como solo él sabe hacerlo por Emilio Torné (Calambur). Hubo abrazos, encuentros, ojos húmedos entre risas, exposición descarnada y riquísima del anecdotario de Mario, sobre el que se podría escribir un libro entero... Me cabe el doble honor de haber intervenido en algún momento de la cena para leer las coplas manriqueñas que Javier Yagüe me envió desde Bruselas, para unirse al homenaje, como hicieron otros.
Fue todo cordial, en algunos momentos –como Mario es– de un natural, elegante y sencillo tono literario. 
 

4 comentarios:

  1. Mi blog se unirá a esa celebración tan merecida. Me habría gustado esta ahí.

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  2. Fue una velada muy emotiva y divertida. Espero ver pronto por aquí el poema que Javier Yagüe dedicó a Mario, que nos hizo reír mucho a todos los presentes.

    Por cierto, Mercedes, si lees esto... ¿al final cogiste frío? Yo tengo un trancazo considerable.

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  3. Desde luego, otro de los que se guarda muy buen recuerdo y auténtico afecto. Una pena que me haya descolocado de esta manera, porque siento que podría haber mantenido más contacto; entonces habría estado en ese restaurante palentino. Pablo, ¿por qué los malos son más pertinaces y los buenos dejan paso? ¿Será que hanganadolosmalos?

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  4. Valladolid, 1970-72 en el Colegio Mayor "Santa Cruz". Trece de Nieve. Kevin Power. Justo Alejo. Francisco Pino. Ezra Pound. Descubrimientos. No me llegó a dar clase nunca en la Universidad pero fue el único profesor al que debo agradecer verdadera enseñanza en todos los años de universidad (los dos de Valladolid y los de Románicas en Deusto). Más tarde(hacia el 1974-75, creo) le visité en su casa de Serrano con ocasión de un par de viajes a Madrid.

    Me hubiera gustado darle un abrazo.
    Javier de la Iglesia.

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