Son los primeros ramos, con la flor
ocre estrellada y fina del cornejo;
hortensias, las azules y las blancas;
los vasos alargados con espliego;
la datura derrama su olor dulce,
suavicé con la menta su veneno;
si vas fuera la higuera te recibe;
cortado el heliotropo puse dentro....
membrillo del japón deja su herida,
últimas flores del jazmín de invierno,
e hice como siempre variados ramos
de las muchas silvestres que crecieron.
Y así dispongo lo que vuelve cerca.
Todo parece renacer de nuevo.



