| Aurelio García Lesmes, Campos de Fuensaldaña (1922) Museo Municipal de Salamanca |
Los árboles que guardan
al Adaja
ya no pueden estar más amarillos;
ya no pueden estar más amarillos;
alrededor solo hay estepas ocres,
terrones, pedregales y baldíos;
tras Sanchidrián el aire se adelgaza,
campos de invierno los que fueron trigo;
no hay más que cielo
al horizonte y lejos;
la palma de unamuno allí, en Fontíveros;
¿Se fueron y dejaron las cigüeñas
las torres y espadañas con sus nidos?
No hay donde detenerse, todo es luz,
un campo, una llanura y un camino.
Esta tarde otra vez en Salamanca.
Las hileras de chopos van al río.
| Espadañas con sus nidos |
| María Cecilia Martín Iglesias Don Miguel de Unamuno paseando (1987) Museo Municipal de Salamanca |