Vuelve el mar cada vez a ser misterio,
vuelve el mar para ser el contemplado
que quiere con sus ojos extendidos
llevarte donde nunca habrás estado;
ansiedad, inquietud, lugar sin tiempo,
repite lo que siempre ha murmurado,
armonía de vientos y de espumas,
horizonte de luces bien trazado;
lo que tiene de ser lejos se escapa,
sin ya fue sin será sin se ha quedado;
yo le traigo palabras que no entiendo
y él canta lo que siempre me ha contado.
Tantas veces que juntos –yo en silencio–
y nunca de decir está cansado.