Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

martes, 1 de marzo de 2011

Luisa de Carvajal y su confesor

El 24 de setiembre de 1605, fray Bernabé, el confesor de Luisa de Carvajal (también se hace llamar "capellán de V.M."), escribe al favorito de Lerma, Rodrigo Calderón, encareciéndole su piedad y cómo hace caso de sus encomiendas y favores; y de lo que le comenta deducimos datos muy curiosos, particularmente la devoción que Calderón enseguida cobró hacia la dama, a la que nunca había visto. Transcribo los párrafos esenciales:

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... por las cartas que vuesa merced ha escrito a la señora Luisa he echado de ver la mucha fe que V.M. tiene con sus oraciones y verdaderamente que admira y que claramente eso debe ser honra de dios y misericordia suya, porque habiendo habido tantos engaños en el mundo y tantas intenciones del demonio y particularmente en mujeres, y V.M. que no haya visto jamás a la señora Luisa y que de solo oídas la tenga tanta....


devoción y fe sus oraciones... yo como confesor suyo de once años a esta parte me atrevo a escribir a V.M.para fortificarle mas en su devoción y fe, y crea V.M., que [es] de las almas que tiene dios en su gloria, de las que su divina majestad más ama y más mercedes reciben y puedo decir con verdad que es ángel de la tierra. También puedo decir con verdad que tiene muy gran cuidado con todo lo que V.M. le encomienda y tanto como a su propia alma. También certifico a V.M. que es tanto lo que quiere al Duque –Dios le guarde–, que yo osaré jurar que n o hay en el mundo quien más lo quiera que la señora Luisa, porque muchas veces me dice: "Válgame nuestra señora bendita (que es su manera de hablar esta)


que no sé qué me tengo con el Duque de Lerma que le ama mi alma con grandísimo amor". Y esto como digo a V.M. muchas veces.
En lo que toca a V.M. no hay sino paciencia y llevar la cruz en que el señor le ha puesto....

Una nota arrinconada, un postescrito, añade: "La señora Luisa ha tomado disciplina por la salud de la reina [en] este convento de San Francisco... y le hace oración y espera en su misericordia le ha de dar entera salud, porque la señora Luisa tiene grandísima confianza..."

1 comentario:

  1. Cómo me cuesta leer esto literalmente. No sé. Igual es que estoy demasiado contaminado por la mucha interpretación a la que me tienen sujeto aquí. No sé.

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