Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 28 de marzo de 2011

Doscientos libros de la biblioteca de Quevedo

Hace algunos meses ya anuncié, en este cuaderno, que los proyectos de reconstruir su biblioteca no iban a dar ningún resultado si no se tenía en cuenta una serie de datos, condiciones, etc. Hecha la objeción, cumplo ahora con iniciar la tarea, que tendrá una segunda parte –muy valiosa, por lo que me ha dejado ver– en la sagacidad y el trabajo de la doctora Moya. La relación que en su momento leyó y dio a conocer Maldonado (en el homenaje a Rodríguez Moñino) es un documento excepcional, con el que me he vuelto a encontrar al trabajar en el AHPM y sobre el que me ha prevenido Carlos Fernández que es el ya conocido entonces por los quevedistas: alcanza casi las doscientas obras; cantidad muy notable para la época y para un personaje como Quevedo, quien sin duda guardaría muchos más libros en La Torre y en sus casas de Madrid. Abundan los libros eruditos, teológicos, "humanísticos" (clásicos grecolatinos), pero no faltan los históricos, de actualidad y los literarios. Su elucidación completa podría ser la base para la reconstrucción de su biblioteca, desde luego.
Los documentos, en el AHP de Madrid, se leen bastante bien; no es el mayor problema su lectura “literal”, sino su interpretación, es decir, el modo que tenían escribanos y notarios de citar los libros, por fórmulas coloquiales y abreviadas , lo cual implica, primero, reconstruir el título entero; y luego averiguar de qué edición se trata, cuando lo es, pues a veces se les olvida señalar con el “de mano” que se trata de manuscritos. Los casi doscientos libros que se enumeran de su posesión se pueden ir añadiendo a los que se han buscado en los índices de San Martín (el viejo monasterio benedictino de Madrid) y los que o van firmados por Quevedo o su letra ha dejado comentarios interlineales o marginales.
Este primer documento es bastante extenso –más de 15 hojas– y merece la pena que se transcriban también algunas de las partes que no aluden a libros. El documento entero será publicado en nuestra revista manuscrt.cao, cuyo número tres aparecerá ya muy pronto. http://www.edobne.com/manuscrtcao/

Yo Francisco Pérez Tristán, escibano del Rey nuestro señor, residente en su corte y provincia della y agente de negocios en su Consejo Real de las Indias certifico y doy fe a los que el presente vieren como habiéndose exhibido ante mí por don Pedro de Alderete Quevedo y Villegas, resdiente en esta Villa de Madrid y hredero poseedor del mayorazgo que fundó el señor don Francisco de Quevedo y Villegas, caballero de la orden de Santiago, señor d ela villa de la Torre de Juan Abad, el testamento, debajo de cuya disposición.... [copia del testamento]. [Pedro Alderete pide que se cumplan las cláusulas del testamento, ya que su tío] dejó algunos bienes muebles, como fueron baúles y libros; y para cumplir con las cláusula de su testamento en que manda que de todos se haga inventario de los bienes y que se me entregue.... Inventario. En la villa de Madrid a 18 días del mes de abril de año de 1646, yo el escribano, en compañía del dicho don Pedro de Alderete Quevedo Villegas fui a casa de don Francisco de Oviedo en esta villa, que posa en la carrera de San Jerónimo... donde se hallaron un arca de pino cerrada y dos cofres y en ellos los bienes siguientes: Pimeramente la arca la cual iba un arcabuz de rueda que tasaron en..... 09.... Mas otro arcabuz de una llave.... Una cama de madera de nogal con sus cinchas... Un cofre encorado con baqueta....[a partir de aquí sigue la relación de un centenar de libros]
[La relación siguiente es el inventario de los bienes que guardaba Juan de Molina, que vivía en la calle del Postigo] ....y en su poder se hallaron un cofre y un arca pequeños y en ellos había... [sigue una relación de 54 libros más]. 
El día siguiente, el 19 de abril de 1646 en casa del canónigo Guerrero se alló un cofre grande de vaqueta negra  que es el que declara el señor don Francisco de Quevedo.... y en él se hallaron los bienes siguientes: Primeramente el dicho cofre en..... 33 reales. Dos pistolas de una rueda y otra con llave de chispa tasada en quarenta reales, digo,  50. [y unos 35 libros más]

5 comentarios:

  1. Bravo! Espero esa publicación con impaciencia.

    ResponderEliminar
  2. Si todos los escritores tuvieran un académico como Pablo Jauralde, otro gallo le cantara a la filología y a la academia española.

    ResponderEliminar
  3. Lástima de no haberme enterado de esto hace diez años... Bonita investigación. Enhorabuena por tu primer año de cuaderno y a por más.

    ResponderEliminar
  4. Un documento muy tentador... Qué sea célere su publicación!

    ResponderEliminar
  5. Lo interesante de este blog es que va a introducir de manera fulminante la güeb 2.0 en los artículos filológicos, pues ¿cómo no citar hanganadolosmalos.blogspot cada vez que se escriba sobre Quevedo?

    ResponderEliminar