Cuaderno de pantalla que empezó a finales de marzo del año 2010, para hablar de poesía, y que luego se fue extendiendo a todo tipo de actividades y situaciones o bien conectadas (manuscritos, investigación, métrica, bibliotecas, archivos, autores...) o bien más alejadas (árboles, viajes, gentes...) Y finalmente, a todo, que para eso se crearon estos cuadernos.

Amigos, colegas, lectores con los que comparto el cuaderno

lunes, 30 de mayo de 2011

Papeles viejos de los virreyes



Algunas de las búsquedas documentales me han dado
resultado relativo; relativo porque cuando encuentro documentos importantes la necesaria rapidez con la que tengo que trabajar me impide profundizar en la búsqueda, que muchas veces queda señalada e incorporada a los "lugares de fuentes originales". 

En Italia me ha ocurrido varias veces; ya me pasó en la Biblioteca Nacional de Nápoles, me ha vuelto a ocurrir en el Archivo del Estado de la misma ciudad. Para la BN, espero terminar a mi vuelta del sur, en un par de días, el "señalamiento" que hace años hice de varios manuscritos importantes, que no creo que se hayan vuelto a mirar. 


Trabaja ahora en esta Biblioteca un grupo de investigadores, dirigidos por Encarnación Sánchez, que recoge los impresos del s. XVII; entre ellos, Roberto y Laura, dos jóvenes profesores (italiano y española) que me van a poder echar una mano cuando intente moverme de nuevo en el laberinto de esa biblioteca.
El señalamiento y noticia que quería dar ahora es, sin embargo, el de los fondos del inmenso Archivo del Estado, en Nápoles, del que siempre se dice que padeció bombardeos alemanes en 1943. En la primera redacción de esta nota no dije algo fundamental: es un antiguo convento de benedictinos, lo que explica el enorme claustro, las dependencias, etc.
En un edificio enorme conserva materiales, por lo que he podido adivinar, muy valiosos. Bien dirigido por su director, he iniciado la consulta de papeles y terminado por ver unos cuantos legajos (cada uno de ellos de unos 2000 folios) que conservan nada menos que los despachos de la secretaría de los virreyes; he visto sistemáticamente los que cubren los años 1609-1620, periodo de Osuna. Il viglieti originali Segreterie dei Vierre. 
Hay secciones enteras firmadas por el secretario Gabriel Leonardo de Albión; otros muchos son peticiones del capitan Francisco de Castro, más de Francisco de Espejo.... No he reconocido ni letra ni firmas de Quevedo, lo que parece normal, su trato y función no era oficial, sino más familiar y privado.
Tengo la seguridad de ser el primero que he ido pasando esos documentos, y lo digo por conocimiento archivístico, sé lo que pasa cuando se abre uno de esos legajos que no se ha abierto nunca y se empiezan a perder las hojas, a pegarse la humedad de las esquinas, a estropearse las hojas apelmazadas.... Me decía el director, amablemente, cuando me explicaba las normas del archivo que todas ellas venían obligadas por la  falta de personal, de lo que doy fe (solo se pueden consultar dos legajos al día, pedirlos en horas determinadas, etc.) 
Mi Mac me permite, sin transgredir la ley, obtener algunas fotos, con solo apretar el botón, claro. Y he recogido algunas muestras.
Los despachos me daban cuenta de una documentación interesantísima: todo lo que llegaba de ese modo al Duque de Osuna; y lo que llegaba eran tanto cédulas reales –hay muchas, con el sello y la firma del Monarca dirigidas a su "primo" el Virrey–, como lo que pedían las personas que llegaban o pasaban por Nápoles, fundamentalmente capitanes, navegantes, mercaderes, tropa.... que solicitan ayuda, pasaporte, empleo. Un universo increíble desde el que bien se aprecia el trasiego humano de los españoles de la época: Flandes, Roma, Sicilia, Milán...., con noticias que haría falta contrastar en búsqueda sistemática. Por ejemplo en 1619 el Rey advierte a Osuna que Julios César Fontana, ingeniero, está trazando los muelles de Gibraltar y Ceuta (¿es el famoso Fontana de los ingenios teatrales?).
Señalado queda para futuras visitas, o para investigadores en ciernes que anden trabajando el campo.
Cierro las ilustraciones con esta fotografía del patio del antiguo monasterio de benedictinos.







2 comentarios:

  1. Me apunto el dato del ingeniero de puertos.
    No es mi terruño pero hermana gemela sí que es. Tendré que comprobar la bibliografía (escasa) que tengo sobre Ceuta, a ver si encuentro alguna mención a dicho ingeniero.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias; el capitan Fontana fue uno de los primeros artifices de la comedia nueva, precisamente en los años veinte; pero no sé si es el mismo.

    ResponderEliminar