Domingo por la mañana y soleado, la librería que corresponde visitar son las de la Cuesta Moyano, a la salida del Retiro y a espaldas del Botánico, barracas de madera con sus expositores enfrente alineados, en bastantes casos sucursales de librerías muy conocidas tradicionales. El sol engañaba, pues Madrid ha amanecido bajo cero y se ha mantenido así durante casi todo el día: el Retiro, desnudo, limpio con mucha gente andando deprisa, sin que falten las marionetas y los espectáculos de domingo por la mañana.
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Página central del Catálogo nº 35 de Blázquez (Carrera San Jerónimo, 44; Madrid) |
A la vuelta, otra vez por el Retiro, me he parado a ver la exposición del Casón de Velázquez, que ahora me impresiona tanto o más por su espacio blanco y abierto que por el contenido: cualquier cosa que allí se muestre cobra una dimensión luminosa muy particular. Eran las expoxsiciones de:
El frío, como se verá no amedrentó a los niños, que siguieron felices y quietos las marionetas.
Ah, si supieras, Pablo, cómo echo de menos ese cielo de Madrid, diáfano y de un azul comestible! ¡Y el Retiro en invierno, bajo esa luz que proyecta sombras netas como recortadas en cartulina! Bienhadados vosotros. ¿Me invitas a pasear por allí cuando vaya? Por cierto, a Blázquez le he comprado algunos libros por Internet.
ResponderEliminarPabloooooo...¿sabes si este domingo ponen los puestos de la Cuesta de Moyano?.Gracias.
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